Lactancia: ¿Cuánto tiempo deben durar las tomas?

Muchos bebés mayorcitos vacían el 90% del pecho en los primeros cinco o diez minutos de la toma y saben mamar con extraordinaria eficacia, de modo que una toma breve no tiene por qué ser insuficiente. Sin embargo, los recién nacidos apenas están aprendiendo a mamar y pueden necesitar quince minutos para obtener todo lo que necesitan, y también hay madres a quienes les sube la leche más lentamente porque tienen un reflejo de eyección perezoso.

En todo caso, hay tres motivos para permitir que las tomas duren hasta que el niño lo decida, soltándose o quedándose dormido y relajado:

– Cuanto más completamente se vacíe el pecho, mejor se mantendrá la producción de leche.

– El niño ha de poder satisfacer no sólo su apetito, sino también su necesidad de chupar.

– La composición de la leche va cambiando a lo largo de la toma, de modo que mientras al principio es más aguada (induciendo a pensar erróneamente que es de baja calidad) y contiene más azúcares, progresivamente se va volviendo más cremosa y rica en grasa y calorías. Suspender la toma antes de tiempo es privar al bebé de esa leche, que es la que más le sacia.

Contra esta actitud, se halla el temor a que una toma excesivamente larga lesione el pezón; sin embargo, lo que suele suceder es que las tomas se alargan cuando el niño está mal cogido y no es capaz de saciar su apetito, y no es la duración sino la mala técnica lo que, efectivamente, acaba por lesionarlo, tanto más cuanto más se prolongue una fricción que no debiera existir.

Realmente, si mama bien, un recién nacido no necesita más de 10 ó 15 minutos durante la primera semana y luego tampoco es normal pasar de 20 minutos o, como máximo, de media hora. Pero si eso sucede, lo que hay que hacer no es limitar la duración de la toma, sino mejorar la postura y procurar que se agarre mejor.

CONVIENE TENER PRESENTE QUE…

– Los primeros días, hasta que el bebé recupere el peso de nacimiento y se sepa con certeza que tiene energía para reclamar su alimento, no se deben dejar pasar más de tres horas (contando siempre desde el comienzo de la toma), ni de día ni de noche, sin ofrecérselo. Mamar menos de seis veces al día durante la primera semana no suele ser un signo de satisfacción sino de debilidad.

– De noche sólo hay que despertarle durante ese mismo periodo de tiempo, antes del cual sólo hay que darle si lo reclama.

– Darles cuando piden no significa darles en cuanto lloren; ni el pecho ni el biberón deben utilizarse como un chupete. Si se calman con medio minuto de pecho o con cuatro gotas de biberón, es probable que sólo necesitasen compañía.

– El hecho de que la leche materna se digiera mejor y más rápidamente explica que los niños alimentados al pecho suelan pedir más a menudo que los que reciben lactancia artificial.

– Las tomas excesivamente frecuentes en un bebé criado al pecho que por lo demás parece ir bien, pueden ser debidas a que no se coge adecuadamente o no se le deja mamar todo el tiempo que necesita para ingerir la leche del final de la toma, más rica en grasas y que, por tanto, saciaría durante más tiempo su apetito.

– La flexibilidad es aplicable a ambas partes y la adaptación debe ser mutua, de modo que si a la madre le conviene adelantar una toma por el motivo que sea, puede despertar al bebé y ofrecérsela antes de lo previsto.

– Durante el día es mejor no dejar pasar más de cuatro horas sin darles de comer, para que luego no suceda que pidan más de noche que de día.

Por qué tu bebé se mueve más por la noche durante el embarazo

Sentir los movimientos de tu bebé es, sin duda, una de las sensaciones más placenteras que recibe la mamá; una especie de confirmación cotidiana de que hay vida dentro de su vientre, una vida que depende de ella. Cuando se mueve, el bebé se comunica con su mamá, y es su forma de estar en contacto con ella.

Sentir las pataditas del bebé o cómo gira dentro de la panza es para toda mamá un modo de tomar conciencia de su maternidad, sin esa “señal” tal vez sería más difícil iniciar el vínculo de afecto que seguirá creciendo con los meses y será necesario en el momento de conocer al hijo cara a cara.

“Siento como burbujas en la panza”
La mayoría de las mujeres embarazadas siente a su bebé por primera vez entre las semanas 16 y la 22. Los movimientos iniciales pueden pasar inadvertidos para la mamá primeriza, porque se parecen a un burbujeo o cosquilleo en el interior, y no se trata de las famosas “pataditas” tan comentadas, que tardarán más en hacerse notar.

Si la mamá ya ha tenido otro embarazo, tal vez pueda reconocer los movimientos de inmediato, no sólo por su experiencia anterior, sino también porque el útero se encuentra en situación de admitir más fácilmente esas distensiones provocadas por el bebé que se mueve.

Si hay sobrepeso, sentir el movimiento se dificulta; y si el bebé es muy pequeño, esta experiencia puede demorarse también. Sin embargo, habrá que tener presente que lo más común es que llegada la semana 26 de gestación, la mamá debería haber percibido alguna manifestación de movimiento. Pasada la semana 30, es raro que pase un día sin que se perciba al bebé moverse, lo cual puede ser un dato importante sobre el estado de salud del bebé.

Lo que empieza a sentirse como una caricia, aleteo de mariposa o burbujas en la panza irá cobrando fuerza para hacerse sentir también con más frecuencia. Cerca del sexto mes los movimientos del bebé son constantes: patea, se estira, golpea. También es cierto que hay días en que se siente mejor la actividad por parte del bebé, algo que también depende de los momentos del día.

Como cualquier otro niño y adulto, éste tiene momentos de sueño y vigilia, y la mamá irá sabiendo distinguirlos. Por ejemplo, cuando ella se relaja o recuesta (sobre todo del lado izquierdo), es más común que el bebé se haga notar. Esto no quiere decir que no se mueva cuando la mamá está en actividad; sino que es ella quien está más atenta para percibirlo. Si se comen dulces (gaseosas o chocolates), podrá sentirse al bebé casi dando pequeños saltitos.

Por eso, para las ecografías y monitoreos, ingerir dulces unos veinte minutos antes es un buen recurso que los médicos suelen sugerir para ver al bebé en plena actividad. Al final del embarazo el bebé por lo general no es tan activo, ya que el espacio en el útero no da tanto lugar para que se mueva libremente y la cantidad de líquido amniótico disminuye.

De todas maneras, las mamás deben estar atentas a cualquier señal de movimiento, ya que este es siempre indicio de buena salud del bebé. Por eso, si hacia el final del embarazo pasan más de dos horas sin sentirlo, habrá que comunicarse con el médico para decidir cómo comprobar que todo está bien.

¿Por qué se mueve más durante la noche?
Según la asociación Americana del embarazo: Probablemente durante el día tus movimientos estén arrullando al feto, induciendo un sueño placido. También, por la noche, cuando por fin te sientes relajada, puede ser que sientas mejor como se mueve tu bebé (al estar tranquila, sientes que su actividad es mucho mayor y sus movimientos más fuertes).

También es importante saber que las hormonas maternas también influyen en la actividad del pequeño ser que crece dentro de ti.

Los alimentos que ingieres antes de acostarte pueden alertar a tu bebé. Un aumento en el azúcar podría darle a tu pequeño una dosis de energía, aparte de que los sabores entran en el líquido amniótico, dándole un estímulo extra.

El cortisol o la adrenalina alertan a tu bebé, sin importar que hora del día sea. Según las emociones que sientas tú, puede ser que tu bebé esté más quieto o inquieto de lo normal. Esto puede influir si te encuentras preocupada, estresada, feliz, triste etc (tus emociones también influyen en tu bebé).

12 ideas para ayudar a hablar a tu niño de 1 a 3 años

Alrededor del año los niños empiezan a decir sus primeras palabras. Papá y mamá podemos ayudarle, con nuestra forma de dirigirnos al niño, para que aprender a hablar le resulte más fácil.

1. Dejarle espacio para la iniciativa. Cuando el niño intente decirnos algo, no adelantarnos: ‘¿La mesa, la silla, el plato, la cuchara?’, pregunta sin descanso el padre de Héctor cuando este señala hacia la mesa e intenta decir algo. Cuando Laura señala la manzana su mamá no debería apresurarse a dársela. Si le deja tiempo, Laura hará el esfuerzo y dirá ‘nana’ o ‘mame’.

2. Respetar los silencios, porque si le hablamos sin parar, el niño no desarrollará los turnos de palabra, y además podemos crearle mucha ansiedad. Cuando alguien se acerca a él y le pregunta: ‘¿Qué te han traído los Reyes?’, no debemos responder en su lugar. Si no responde, respetemos su silencio, y si dice cualquier cosa, ahí queda.

3. Ajustar el lenguaje cuando nos dirigimos al niño: eso no quiere decir, ni mucho menos, que le hablemos como si no se enterara. Pero sí podemos escoger frases y palabras más sencillas. Cuando hablemos con los demás, utilizaremos el lenguaje habitual, aunque él esté delante.

4. Hacer correcciones indirectas, es decir: si dice ‘guau’ por perro, confirmar: ‘Sí, es un perro’. No debemos corregirle nunca directamente, ni intentar que repita las cosas como las decimos. Nosotros le ofrecemos ejemplos y ellos los copian, pero cada uno aprende sus primeras palabras a su propio ritmo.

5. Aplicar la ‘expansión’: cuando aún dice frases de una o dos palabras, añadir siempre al menos una más. ‘Papá’, dice Javi. ‘Qué alto es papá’, corrobora mamá. ‘Guau core’, afirma luego el pequeño. ‘Sí, el perro corre rápido’. Podemos hacer más o menos hincapié en algunas palabras.

6. Valorar todos sus logros muy positivamente.

7. Crear preguntas de elección: ‘¿Quieres jugar al puzle o a los animales?’, para ayudarle a nombrar las cosas. Está claro que para que adquiera la estructura de la pregunta hay que hacerle preguntas.

8. Cantar con ellos: les resulta más sencillo recordar las palabras ligadas a un ritmo musical, sobre todo porque se divierten. Y a esta edad solo aprenden lo que necesitan, les gusta o divierte. Si aún no han empezado a hablar, las canciones infantiles están cargadas de onomatopeyas (‘en el coche de papá…’) que repiten encantados.

9. Adecuar el entorno, dejarles espacio para jugar, cogerlo todo y dar rienda suelta a su iniciativa. El desarrollo de la psicomotricidad les ayudará a la adquisición del lenguaje.

10. Contarle cuentos. Imprescindible No ha sido casualidad que nuestro hijo haya llegado hasta su primera palabra, y después más y más… Si ha hablado es que nosotros hemos hablado antes con él.

Cuando el niño intenta comunicarse y no hay respuesta, disminuye su deseo de comunicarse con el mundo; tendrá dificultades para aprender a hablar. Lo que le empuja a adquirir el lenguaje es el deseo de hablar con nosotros. Así, en apenas un año, ese pequeño llorón será capaz de hablar, una habilidad que a nuestra especie le costó adquirir cientos de millones de años.

11- Repite lo que dice, corrigiéndole. La mejor manera de hacerlo es repetir lo que ha dicho pero haciéndolo correctamente. Y si el enunciado que ha utilizado está incompleto, termínalo tú, pero manteniendo el mismo significado que el niño quería darle.

12. Lee cuentos. Si él niño no sabe leer, hazlo tú. Enséñale los dibujos, y anímale a que nombre los objetos que aparecen en el cuento y que él conoce; déjale que se invente la historia y haga como que lee… Eso sí, busca momentos en los que está descansado y no prolongues la lectura más allá de su capacidad para prestar atención.

5 razones por las que no deberías recibir visitas inmediatamente después del parto

¿Qué sucede una vez que el bebé ha llegado al mundo? Por emoción o por costumbre, en general los familiares y amigos se apuran a ir a visitar al recién nacido. Pues hoy te contamos 5 razones por las que no sería recomendable que recibas visitas enseguida después del parto.

1. Necesitas tiempo para vincularte con tu bebé

Tras esperar 9 meses, ¡por fin ese bebé ha llegado! Disfruta, entonces, este momento para empezar a conocerlo, para tenerlo cerquita e ir descubriéndote como madre.
Se presentarán diferentes desafíos que tendrás que afrontar, y las interrupciones de personas ajenas no son el mejor ingrediente para añadir en este momento.

2. Precisas descansar
Nuestro cuerpo ha dado a luz a un nuevo ser. Esto implica numerosos cambios en nuestro físico y nuestra psiquis. Por esta razón, durante los primeros días sería recomendable que concentraras tus energías en el bebé y en cuidar de ti misma.

Puede que te lleve un tiempo reconectar con la nueva forma de tu cuerpo, ya sin el bebé en el vientre, y con todas las transformaciones que se seguirán dando a nivel emocional. En este contexto, recibir visitas no siempre resulta la mejor opción. Mejor dedica tiempo a experimentar tu sentir en esta primera etapa y a descansar todo lo que puedas.

3. Querrás tener tiempo para amamantar

La lactancia es una de las maravillas de la maternidad. Pero lo cierto es que para disfrutarla en su plenitud debemos estar tranquilas y relajadas (no pensando en la comida que tenemos que cocinarle a los invitados ni en tener limpia la casa).

Tómate tu tiempo con tu pareja o a solas para ir adentrándote en este mundo y fluir con la tarea de nutrir y brindar el cariño que tan bien le hace al bebé y a nosotras como madres.

4. Recibir gente puede resultar estresante

Lo que menos precisa una mujer que ha dado a luz recientemente es sentirse bajo presión. El bebé ya genera demandas suficientes como para que la madre tenga que, además, ocuparse de atender a los invitados.
A menos que quieras terminar el día agotada, procura retrasar las visitas para otro momento, cuando ya te sientas más cómoda en tu nuevo rol y todo vaya más sobre ruedas.

5. En general no resultan de gran ayuda
Los bebés recién nacidos necesitan la atención de su madre al 100 % las 24 horas del día, y tener visitas durante las primeras semanas hará que tu energía se bifurque. Los familiares y amigos pueden tener las mejores intenciones, pero difícilmente podrán ayudar en este momento.

La lista de amigos y familiares atentos y a la espera de conocer al recién nacido puede ser larga. Sin embargo, una forma de respetar al recién nacido y a sus padres es intentar esperar a que sean ellos quienes nos inviten a conocer al pequeño. Si, por otra parte, somos nosotras quienes hemos dado a luz, sería importante, entonces, pensar el momento justo en el que creemos que resulta pertinente recibir visitas.

Recuerda: marcar límites no implica que no querramos que otros conozcan al bebé o pasen tiempo con él. Se trata en todo caso de tener en cuenta la importancia vital de las primeras semanas para el recién nacido y la influencia que puede generar un exceso de estímulos y la presencia de personas distintas a sus padres.

7 razones científicas por las que no te ‘baja’ y no tienen que ver con un embarazo

Desde el primer día en que aparece el ciclo menstrual, en la mente de muchas mujeres sólo existe una causa por la cual éste puede desaparecer sin previo aviso. Es común que en el imaginario colectivo, la fecundación de un óvulo aparece como el único motivo que provoca la pérdida del periodo menstrual, pero la realidad es que este proceso natural puede ausentarse por causas distintas y poco conocidas por todas las mujeres.

¿Sabes realmente cuáles son los demás factores además del embarazo por los cuáles puedes experimentar la ausencia de tu periodo? Aquí una lista de variables que debes tener en cuenta si tu periodo menstrual desaparece repentinamente (amenorrea) y que nada tienen que ver con la concepción:

Estrés

Los cambios repentinos en el ciclo menstrual pueden obedecer a un estado de estrés permanente, provocando alteraciones en la duración del periodo. Deteniendo definitivamente la menstruación durante meses o bien, contribuyendo directamente a que los primeros días de la menstruación sean más dolorosos.

Pérdida drástica de peso

Un factor que puede desencadenar la amenorrea es un descenso excesivo o súbito en el peso. Las dietas no planificadas intentan disminuir dramáticamente el consumo diario de calorías, algo que puede resultar nocivo para el organismo, deteniendo la producción de hormonas necesarias para poner en marcha el ciclo menstrual.

Obesidad y sobrepeso

De la misma forma, el sobrepeso y la obesidad son factores que pueden influir decisivamente en la ausencia del periodo menstrual. Las mujeres con un índice de masa corporal indicativo de obesidad son más propensas a un aumento drástico de estrógenos, lo que explica la ausencia de la menstruación por periodos de meses.

Demasiado ejercicio

El deporte de alto rendimiento es una actividad que debe realizarse bajo la supervisión de un grupo de especialistas, que aseguren que el cuerpo se encuentra en un estado idóneo para esforzarse al máximo sin consecuencias graves para la salud. De lo contrario, las hormonas responsables de la ovulación pueden sufrir alteraciones que afecten al ciclo menstrual.

La píldora anticonceptiva

De vez en cuando, el periodo menstrual puede verse afectado por anticonceptivos orales. Esto se debe a la manipulación hormonal y a las pastillas que funcionan como placebo. En este caso, la ausencia de la menstruación durante un periodo de vez en cuando es considerado hasta cierto punto normal mientras no existan otros síntomas.

Menopausia

El final del periodo reproductivo de toda mujer llega de la mano de la menopausia, el instante en que las hormonas encargadas de preparar al cuerpo para una posible concepción comienzan a mermar de manera natural y paulatina su producción, hasta que desaparece el ciclo menstrual.

Lactancia materna

La causante de la falta de menstruación es la prolactina

Sin embargo, a pesar de que mucha gente no sabe que esto puede suceder y que es algo normal, la explicación es muy simple y la culpable es la prolactina.

La prolactina es una de las hormonas que intervienen en el ciclo de creación de la leche materna. En el momento en que la placenta es expulsada en el parto los niveles de prolactina empiezan a subir para “fabricar” leche. A medida que pasan los días y a medida que el bebé va succionando los niveles de prolactina van subiendo y se mantienen elevados mientras existe succión. Cuanta más succión, más prolactina se segrega y en consecuencia más leche produce una madre.

Como la naturaleza no es tonta (tiene muchos fallos, pero también muchos aciertos) la prolactina tiene una doble misión: además de proveer al bebé de su tan ansiado líquido blanco que emana de mamá se ocupa de inhibir a nivel cerebral y ovárico la secreción de hormonas relacionadas con la fertilidad.

Esto hace que mientras la prolactina sea alta las probabilidades de ovular sean bajísimas y que muchas mujeres no tengan la regla hasta pasado mucho tiempo de lactancia.

7 cosas extrañas que suceden con tu cuerpo cuando tienes relaciones

No importa la frecuencia que usted haga, la actividad sexual trae un montón de beneficios para su salud. Hay algunos que ocurren a lo largo del tiempo y otros que comienzan inmediatamente después de la relación.

Entonces dejamos aquí 7 cosas inmensamente sanas que suceden en su cuerpo cada vez que tiene una relación.

1. Estimula el olfato

Después de investigar el impacto de la actividad sexual en los sentidos humanos, el Dr. Samuel Weiss, junto con otros científicos de la Universidad de Calgary (Canadá), concluyeron que las hormonas como la prolactina aumentan en el cuerpo humano después de un orgasmo, y pueden crear nuevas células nerviosas en el bulbo olfativo cerebral.

Así, las capacidades sensoriales del olfato se estimulan cada vez que el clímax se alcanza en una relación.

2. Nuevas células cerebrales se desarrollan

Estudios realizados en la universidad pricenton,  publicados en la revista PlosOne,  dijo que las relaciones estimulan el crecimiento de las células cerebrales en el hipocampo, una parte del cerebro responsable de la memoria y el aprendizaje.

El Dr. Arun Ghosh, experto del Spire Liverpool Hospital, en Inglaterra, dice que la ecuación es tan lógica como simple: cuanto mayor es la cantidad de relaciones, más células nuevas.

3. Inhibe el dolor 

Barry Komisaruk, profesor de psicología de la Universidad Rutgers, especialista en neurociencia, dijo que no es la relación como un todo responsable de inhibir el dolor, sino los orgasmos.

“Una investigación reciente ha descubierto que un orgasmo puede inhibir la liberación de transmisores dolor de la médula espinal de modo que no pueden alcanzar las neuronas que responden al dolor”, dijo Komisaruk.

“En realidad, los orgasmos pueden aumentar el umbral de dolor en un efecto equivalente a la morfina”, agregó.

4. Previene la incontinencia

Es obvio que las relaciones exigen mucho de prácticamente todos los músculos del cuerpo. Sin embargo, una investigación reciente mostró que la actividad sexual impide la incontinencia (pérdida del control de la vejiga), precisamente porque los músculos pélvicos que son responsables de la interrupción del flujo de orina fortalecido.

Según el Dr. Gillian Vanhegan, portavoz del Royal College de Obstetras y Ginecólogos en el Reino Unido, la actividad sexual previene la incontinencia a corto o largo plazo.

5. Aumenta la fertilidad

El Dr. Ghosh dijo que la cuestión de la fertilidad no tiene nada que ver con la longitud del pene, al contrario de lo que algunos creen.

En vez de eso, él dijo que todo depende de la frecuencia de las relaciones. “Lo que es importante es la cantidad de relaciones que tienes. Cuanto más, mejor la calidad del esperma “, explicó.

6. Previene enfermedades 

Dado que el cáncer de próstata, enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular … Investigadores de la universidad Notiggan encontró que los hombres que disfrutan de una vida activa a 50 tienen un riesgo menor de cáncer de próstata.

¿La razón?

Cada relación limpia la próstata continuamente. Además, Lisa Turner, terapeuta médica, dijo que el mito de ataques al corazón causados ​​por relaciones es sólo un mito. Los factores que causan ataques cardiovasculares, en realidad, son tabaquismo, sobrepeso, comida, etc.

7. Induce al sueño

“Mejor que un comprimido para dormir”, dijo el Dr. Ghosh. “Es más beneficioso para tener relaciones durante la noche que por la mañana porque el cuerpo busca relajarse después del acto, y no trabajar”, agregó.

“Para un hombre, un poderoso orgasmo es el equivalente a tres miligramos de diazepam (o Valium)”

¿Qué sueñan los bebés?

¿Sueñan los bebés?, ¿qué tipo de sueños tienen? Los recién nacidos y los bebés pasan más tiempo durmiendo que un adulto, es por lo tanto, presumible que durante ese tiempo tienen sueños.

Durante la fase de sueño, se tiene constancia que los bebés tienen una gran actividad cerebral y se tiene la intuición de que sus sueños están llenos de los recuerdos y vivencias que han experimentado.

¿Pueden soñar los bebés?

Hay varios estudios relativos al sueño en bebés. El doctor Charles P. Pollak del Centro para la Medicina del Sueño del Weill Corner Hospital de Nueva York, afirmó que los bebés igual que los adultos entran en fase REM (rápido movimiento de los ojos), una fase donde se produce la mayor parte de los sueños. Sin embargo, este experto explica que es imposible averiguar qué sueñan.

Los adultos tienen fase REM durante el 20% total del tiempo que duermen, que corresponde a una o dos horas cada noche, por lo tanto los bebés pueden llegar a tener seis u ocho horas. Durante esta fase, se puede ver cómo los ojos se mueven tras los párpados, tanto vertical como horizontalmente.

También pueden producirse movimientos en los bebés. Esto puede incluso llevar a pensar que tienen pesadillas ya que hacen gestos con la cara, sonríen o mueven brazos y piernas de forma brusca. Lo más probable es que no se deba a un mal sueño, sino tan sólo una superposición entre distintas fases del sueño debido a la inmadurez de los mecanismos de control del sueño. Las pesadillas suelen aparecer sobre los 3 años de edad.

¿Con qué sueñan los bebés?
Hay científicos que afirman que los bebés comienzan a soñar en el vientre materno, ya que se ha detectado actividad cerebral durante la fase de sueño.

Para la Asociación Española de Psiquiatría y el Adolescente, los niños comienzan a soñar a partir de los 18 meses de vida, aunque hay especialistas que se inclinan a pensar que los bebé si tienen sueños y, si tomamos en cuenta que soñamos en base a nuestras experiencias y recuerdos, ya que las de los bebés son más limitadas que las de un adulto, sueñan con olores, el sabor de la leche materna, estár en brazos de la madre o el padre o con texturas. Todas ellas vivencias de su día a día.

A la mamá que a veces se siente triste y desesperada. Es mi obligación decirte esto.

El primer año de vida de mi primer hijo fue el año más confuso y vago de mi vida.

Ser mamá me trajo la mayor felicidad y dicha, pero al mismo tiempo fueron días frustrantes y oscuros.

Y en esos primeros meses no hubo nadie, ninguna mamá, que me dijera que para ella, esta transición también había sido difícil, frustrante y desgastante. ​

Así que al sentir que yo era la única, para no sentirme anormal, cuando alguien me preguntaba cómo me iba con mi nuevo bebé, yo escondía toda esta angustia y contestaba que todo estaba bien.

Y así mismo, les creía a las otras mamás cuando me decían que todo estaba bien para ellas.

–Ahora entiendo más las cosas.

Ahora entiendo que como yo, ellas estaban sobreviviendo con sólo tres horas de sueño y que deseaban que alguien cargara a su bebé por dos horas.

Ahora sé cómo se tragaban su frustración por miedo a parecer mal agradecidas por haber recibido la bendición de haberse convertido en madres.

Ahora conozco cómo se esconde el dolor que causa escuchar llorar a tu bebé y no saber qué es lo que le pasa ni cómo consolarlo.

Ahora entiendo que es difícil ajustarnos en esta nueva piel.
Ahora sé que acostumbrarse a ser mamá toma tiempo y mientras tanto puede parecer que estás perdiendo la razón.

Pero en ese momento nadie me lo dijo. Y haberlo escuchado, en ese entonces, me hubiera ayudado a respirar.

Así que es mi responsabilidad decírtelo ahora. Y decírselo a toda mamá nueva que lo necesite.

No eres una mala mamá si aceptas que es difícil.
No está mal reconocer que estás cansada y pedir ayuda.
Está bien dejar los platos sucios sin lavar para mañana. Está bien aceptar que tu mamá te ayude a preparar las comidas. Está bien dejar la ropa limpia sin doblar. Está bien que pidas que te cuiden a tu bebé mientras te bañas.

Encuentra a una persona con la que puedas desahogarte. Y escucha mis palabras:

Todo pasará. Se hará más fácil.
Y cuando pase, recuerda compartirle a una nueva mamá que está batallando en silencio cómo te sentiste en esos primeros meses.
Y sé honesta y real con ella.

Quítale esa sensación de soledad que tú deseabas que alguien te quitara a ti.

Vito en el blog de http://naranxadul.com

Fuente original aquí: http://www.naranxadul.com/naran-xadul/a-la-mama-que-a-veces-se-siente-triste-y-desesperada-es-mi-obligacion-decirte-esto7281295

Esta tabla te indica que tareas del hogar debe hacer un niño de acuerdo a la edad!

Es importante que los niños también cumplan con ciertas responsabilidades en el hogar, lo cual les ayudará en su formación y desarrollo.

Además, los pequeños serán niños disciplinados y aprenderán que es necesario cumplir con algunas responsabilidades en el hogar, así como en cualquier otro lugar.

Por lo tanto, los niños tendrán más autonomía e independencia, algo que es fácil lograr con el simple hecho de atribuirles ciertas tareas del hogar.

A continuación, en este artículo te mostraremos cómo debes involucrar a tus pequeños en las tareas del hogar de acuerdo a su edad de forma simple.

Lo que debes hacer para asignarles correctamente tareas del hogar a tus hijos

Debes tomar en cuenta que todos los niños crecen a un ritmo distinto, por lo que antes de poner la tabla en práctica necesitarás llevar a cabo 3 claves para que se involucren fácilmente en las tareas del hogar.

Etapa menor

Etapa media

Las 3 claves para involucrar a los niños en las tareas del hogar:

1.- Ten paciencia.

Debes comprender que aún son pequeños para hacer las cosas tan rápido y bien como tú, ya que los niños no tienen desarrolladas sus habilidades que requieren ciertas tareas del hogar.

2.- Adapta las responsabilidades de acuerdo a su edad.

Nunca les exijas más de lo que ellos pueden hacer, ya que de lo contrario provocarás que se resistan a ayudar en las tareas del hogar y te será muy difícil hacerlos cambiar de opinión.

3.- Enséñales cómo se hace.

Recuerda que cada vez que vayan a hacer algo por primera vez debes mostrarles cómo se hace para que no tengan problemas y les parezca divertido seguir ayudando en el hogar.

¡No olvides compartir y dejar tus comentarios!

El manual completo de lo que deberías tener cuando nazca tu bebé

Todas esperamos con ansias el día en que nazca nuestro bebé y podamos traerlo a casa. Queremos que sea un momento especial e inolvidable, pero para ello debemos tener ciertas cosas listas y que todo esté limpio y organizado.

A continuación, te damos algunos consejos para lograrlo de manera eficaz:

1. Limpieza: Hacer una limpieza profunda de la casa antes de traer al bebé es una súper idea. Desinfecta los gabinetes de la cocina y los baños, y aspira las alfombras. Esto ayudará a que tu pequeño respire aire limpio y no desarrolle problemas de alergias.

2. Y en el cuarto, ¿Qué muebles necesitas?:
Es súper emocionante y divertido decorar la nueva habitación de tu bebé, pero cuida que su cuna sea “lo más sencilla posible”. Los artículos adicionales como mantas, almohadas y juguetes no son recomendados, ya que pueden imposibilitar la respiración de bebé mientras duerme.

Lo que sí necesitas es:
Cuna que tenga barrotes laterales fijos con un espacio de no más de 6 cm entre ellos.
Colchón firme
Sábana de cuna ajustada

Actualmente puedes encontrar cunas colechos, que son súper prácticas para que tu bebé duerma junto a ti en un lugar seguro, y tú no mueras de miedo de aplastarlo a media noche. También necesitarás un cambiador y una bañerita. Hay bañeras altas y con rueditas, que son muy prácticas y tu espalda la agradecerá.

3. Ropa:
Ten listas un par de camisetitas y pijamas limpias para cuando llegue a casa. Lávalas con detergente hipoalergénico y guárdalas por tamaño en su armario.
No es necesario comprar mucha ropa de recién nacido. Tu pequeño crecerá más rápido de lo que crees. Esto es lo que sí necesitás:

● 6 a 8 camisas pañaleras, una mezcla de manga corta y larga
● 6 pijamitas
● 1 o 2 mantitas livianas

4. ¿Qué cosas debe de tener el botiquín de medicinas del bebé?

● Termómetro digital, rectal o para debajo del brazo, pues “un termómetro de oído o frente no es preciso en bebés menores de 12 meses”, dice Danelle Fisher, pediatra del Providence Saint John’s Health Center.

● Gotas nasales de solución salina
● Bulbo nasal para sacar moquitos
● Tijeras de uñas para bebés con seguro

● Paracetamol infantil: Los bebés menores de 6 meses no deben tomar la mayoría de medicamentos de venta libre que encuentras en la farmacia. Si tu recién nacido tiene fiebre o está enfermo, siempre debes llamar al doctor.
● Humidificador: Este es un aparato de gran ayuda para los bebés, pues al hacer más húmedo el aire ayuda a despejar las pequeñas naricitas tapadas.

5. ¿Y en la parte de la alimentación?
● Botellas (plástico libre de BPA) con tapas ajustadas
● Esterilizador de botella
● Pezoneras
● Cepillo para lavar botellas
● Pañitos repetidores
● Cojín para amamantar
● Extractor de leche
● Bolsas para almacenar la leche

6. Accesorios
Los recién nacidos están hechos para abrazarse, pero créeme, necesitarás tener las manos libres en algún momento. Por ello te sugerimos:

● Fular, rebozo o “baby carrier”
● Mecedora
● Carriola: Hay muchas opciones en el mercado, elige la que mejor te acomode
● Chupones: Si decides usarlo para calmar a tu recién nacido, elije un modelo de una sola pieza; los chupones de dos piezas pueden ser peligrosos .

7. Productos de baño:Ten un kit preparado: toallitas húmedas, crema para rozaduras, shampoo y jabón corporal y una toalla.

8. Cuidado de la mamá
Brasieres para la lactancia. Compra brasieres de puro algodón sin varillas para que estés más cómoda.

Almohadillas protectoras de escurrimientos para el brasier. Coloca estas almohadillas en las copas de tu brasier para mantener tus camisas secas

Toallas higiénicas y toallitas diarias protectoras. Necesitarás un par de cajas hasta que terminen los sangrados postnatales
Bolsitas de hielo o compresas heladas. Si hay desgarro en la zona genital, te ayudarán a recuperarte reduciendo la inflamación y adormeciendo el dolor.

Multivitamínico Materno: Es importante continuar con el consumo de tu multivitamínico durante todo el periodo de lactancia ya que complementará tu alimentación proporcionando todos los nutrientes que necesitas para ofrecer la mejor calidad de leche materna a tu pequeño

Una opción es el multivitamínico Materna de Nestlé® el cual tiene más de 22 vitaminas y minerales
¿ Qué no vale la pena?

● Calentadores de toallitas húmedas o de botellas.
● Zapatos. Tu bebé no debe usar zapatos los primeros meses, así que ahorra tu dinero.
● Ipad y apps para entretener a tu bebé. Los expertos aconsejan no exponer a pantallas a tu bebé hasta que tenga al menos dos años de edad.

Recuerda que los bebés no deben ser tan costosos; lo más importante es que recibas a tu peque con mucho amor y cariño. El hogar debe ser un ambiente de paz y tranquilidad tanto para la madre como para los hijos.

Así que no esperes más ¡Manos a la obra!

Fuente: http://www.naranxadul.com/naran-xadul/el-manual-completo-de-lo-que-deberias-tener-cuando-nazca-tu-bebe

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