¿Es verdad que rapar a los bebés hace que tengan mejor pelo y más fuerte?

Sólo una certeza existe con respecto al pelo del bebé: nada de lo que hagamos cambiará su apariencia futura. Las características del cabello están predeterminadas por la genética. Salvo que pase por la peluquería cuando sea mayor, nada hará que cambie el aspecto de su cabellera, así que ya tenemos un motivo menos para preocuparnos en su primer año de vida.

¿Le saldrá antes y más fuerte si le rapo todo? No, esta es una creencia muy extendida. La cantidad y calidad del pelo están determinadas por los genes y nada de lo que hagamos influirá en su aspecto definitivo. Así que no hay razón para hacer pasar a nuestro bebé por el mal rato de soportar una máquina de afeitar sobre su cabecita. Además, si le rapamos al cero, como el pelo crece tan lentamente, tendremos que esperar unos meses más para volver a peinarle.

Otras dudas sobre el cabello del bebé

¿Por qué tiene calvas? Alrededor de los tres meses, el cabello con el que el niño nació empieza a caerse para dar paso al definitivo. En algunos casos, como el pelo del recién nacido es tan fino, pueden aparecer calvas temporales en algunas zonas de la cabeza, debido al roce por la postura que elige el pequeño para dormir. Esto es normal y no tiene por qué preocupar a los padres. Poco a poco, el bebé recuperará el cabello perdido.

¿Cuánto tardará en crecerle? El ritmo de crecimiento del cabello es muy lento, unos siete milímetros al mes aproximadamente. Pueden pasar algunos meses hasta que el bebé luzca una bonita caballera. Así que es mejor armarse de paciencia.

¿Cómo es que unos tienen tanto y otros tan poco?. El que tenga mucho o poco se debe a cierto componente genético y racial, aunque también puede deberse al azar. Al nacer, la cabeza ya posee todos los folículos pilosos de los que después saldrá el pelo definitivo, un promedio de 120.000. Los rubios tienen unos 140.000; los morenos, 110.000 y los pelirrojos, 90.000.

¿Con qué cepillo le peino? Con uno suave de cerdas finas y blancas, especial para bebés, que no le moleste ni le dañe la piel. Como cualquier otro utensilio de higiene del bebé, conviene que sea de uso exclusivo suyo.¿Debo lavárselo a diario? Depende de cuánto se le ensucie y qué tipo de champú se emplee. Si solo usamos agua, podemos mojarlo tantas veces como queramos. En general, la cabecita de un recién nacido no necesita un lavado diario, basta con asesarle cada dos o tres días.

8 cuidados básicos del recién nacido

¡El bebé ya está con nosotros en casa! Y es un recién nacido perfecto. Sin embargo, verlo tan pequeñito e indefenso suele provocar cierta inseguridad. ¿Sabremos cómo cuidarlo para que se sienta seguro y a gusto en su nuevo hogar? La respuesta de los especialistas es un rotundo sí. Solo hay que tener en cuenta algunos cuidados básicos para que se desarrolle de forma saludable. Estos son algunos de los más importantes.

 Las horas de dormir
Aunque el sueño de los bebés recién nacidos es muy irregular, empezar a seguir unas rutinas desde los primeros días procurando que sean siempre más o menos a la misma hora le ayudará a ir estableciendo un patrón de sueño. Se trata de mantener su hora del baño, su paseo, su nana antes del sueño de la noche…

Cólicos
Si tiene un llanto muy enérgico que no cesa puede tratarse de los habituales cólicos del lactante, que es posible que aparezcan desde las primeras tomas. Se pueden evitar, o al menos aminorar, las molestias no saltándose el momento de ponerlo sobre el hombro y darle unos golpecitos en la espalda después de cada comida. El masaje abdominal suave también es bastante efectivo, aunque conviene que un profesional nos explique cómo darlo.

Cantidad de las tomas

La cantidad para alimentar a un recién nacido es difícil de precisar, pero al principio se recomienda que se le suministre a demanda (si ,o amamantas), es decir, cuando creamos que quiere comer y en la cantidad que él pida (si el no quiere más suele apartarse del pecho o el biberón. Y cada 2-3 o 4 horas si es fórmula (esto lo decide su pediatra), dependiendo del peso del bebé. Nunca dejar al bebé más de dos horas sin comer si es lactancia materna, y no lo dejes más de 3 horas y media si es fórmula.

Cambio de pañales
Lo habitual es que el haga sus necesidades con mucha frecuencia. Tantas veces como tomas haya ingerido. Normalmente aparecen poco después de cada comida. Por eso conviene comprobar su pañal entre toma y toma y cambiarlo con frecuencia. A la hora del cambio de pañales, debemos lavarnos las manos con agua y jabón o una toallita húmeda antes de empezar con la tarea.

Temperatura de la bañera
La temperatura del agua del baño debe ser parecida a la que tiene su cuerpo, que está entre 35 y 36 grados centígrados. Para asegurarnos de que el agua donde lo bañaremos no está muy por encima o por debajo de esa temperatura, lo más sencillo es usar un termómetro de baño. También hay que evitar las corrientes de aire cerrando la puerta de la habitación para que no se enfríe y procurar que el espacio se encuentre a una temperatura cálida, al menos a 21 grados.

El cordón umbilical
La higiene del cordón umbilical debe ser diaria, con agua y jabón líquido. Es importante secar bien la zona después del baño con una gasa estéril. En caso de enrojecimiento en la zona del ombligo, lo más conveniente es limpiarla con una solución desinfectante (tipo clorhexidina o povidona). Si se observa mal olor, secreción o inflamación, debemos consultar con el pediatra. Una vez desprendido el cordón umbilical, hay que mantener la misma limpieza cuidadosa en la zona del ombligo durante el baño diario.

Hidratación de su piel
Hidratando bien su piel le ahorraremos más de una erupción. Basta con ponerle de vez en cuando un poco de crema hidratante para bebés. Otra opción, sobre todo si su piel se descama con facilidad, es añadir un poco de aceite corporal al agua de la bañera aprovechando el momento del baño. O usar gel o jabón oleoso.

 Su ropita
No está de más lavar toda la ropa nueva antes de estrenarla. De esa forma se eliminan posibles residuos de productos químicos que hayan sido utilizados en la fabricación. Con poco detergente y sin suavizante evitaremos irritaciones y alergias. También es importante aclararla bien.

Asegurado por Unicef: La leche materna es la primera vacuna de un bebé

La leche materna es el alimento más importante para un bebé y es que este le aporta todo lo que necesita. Aun así, siempre es bueno saber cuáles son los beneficios y cómo es que trabaja para que varias personas comprendan realmente lo importante que es, como la leche materna pasa a ser vital.

Unicef desde hace unos años se ha unido a otras organizaciones, ha comenzado a ofrecer información fidedigna la cual está relacionada con la leche materna. Pues quiere ayudar a dichas organizaciones con la lucha para que el mundo conozca los beneficios que tiene esta leche para los bebés, para las comunidades, pero además para que se sepan lo bueno que es amamantar, que no solo es un lazo con el niño si no que es saludable.

La salud de los bebés
Lo que se está consiguiendo ahora es velar por la salud de los más pequeños, por ello es que se está tratando de hacer llegar esta información a cada rincón del mundo. ¿Qué información? Pues que la lactancia materna es la primera vacuna de los bebés por ello es que es tan importante fomentarla.

La verdad es que el amamantar es una de las mejores cosas que le podemos entregar al niño, es nuestro hijo y si queremos que crezca fuerte lo mejor es darle esa posibilidad. El mejor alimento, la primera vacuna, es la leche materna. Seguro te preguntaras como es que puede ser una vacuna, cuando se considera que ya la tuvo y demás.

Pues el calostro es la primera vacuna, aunque también es conocido como “oro líquido” pues este brinda protección contra infecciones y enfermedades. No solo brinda anticuerpos, también contiene muchas sustancias y cada una de ellas tiene un propósito, un motivo para estar presente en la leche.

Salvar vidas
Puede que no lo parezca, pero en realidad según Francia Begin, la asesora de nutrición de Unicef, más de 800 mil vidas por año se llegarían a salvar si tan solo los recién nacidos fueran alimentados solo con leche materna durante los primeros seis meses de vida. La asesora explicó también que si la lactancia se retrasa 24 horas esto aumenta el riesgo de morir en el primer mes de vida.

Lo bueno es que Unicef también defiende que las mujeres puedan alimentar a sus bebés en cualquier lugar y momento, pues este es un proceso natural y también necesario para el bebé. Básicamente, es una necesidad primaria del pequeño y es por ello que debe ser amamantado cuando lo pide, cuando sea necesario sin importar el lugar ni la hora.

Beneficios que tiene el aceite de coco para los bebés

Aunque no lo parezca el aceite de coco es muy útil, este sirve para muchas cosas, mas que nada para los bebés. Cómo madre te quiero contar cuales son los beneficios que tiene para que así puedas disfrutar de todas sus propiedades y mantengas a tu hijo siempre relajado y feliz.

Muchas personas no lo creen, pero lo cierto es que los aceites y esencias naturales son buenos aliados para nuestra salud. El tema es que no mucha gente sabe de esto y es justamente por ello que te quiero ayudar, te contaré cuales son los beneficios del aceite de coco y como es que lo puedes utilizar.

Beneficios del aceite de coco
El coco es una fruta muy popular, pero además de ello esta se utiliza para hacer el “aceite de coco” el cual tiene propiedades que son antiinflamatorias, antioxidantes y antibacteriana, todo lo que a un bebé le hace falta.

1-El aceite de coco humecta la piel de tu bebé, debes aplicarlo de forma constante, haciendo masajes que sean relajantes y después del baño.

2-Sabías que en muchas ocasiones los bebés pueden presentar aftas durante la lactancia y para solucionarlo lo mejor es poner un poco de aceite en el pezón y areola. Estas ayudan a calmar las molestias que generan en el niño.

3-En el caso de que el bebé empiece a mostrar brotes o marcas de acné, con el aceite de coco podrás quitarlas, ayudaras a sanarlas y así evitar cicatrices. También calman las molestias.

4-Si se resfría, lo que puedes hacer es darle un masaje en el pecho con aceite de coco, así lograras eliminar el malestar y además lo ayudas a relajarse.

5-El aceite de coco tiene propiedades antibacterianas y beneficios para la piel, por lo tanto, puedes usarlo para limpiar al niño en el caso de que sea alérgico al jabón.

6-También cuenta con propiedades antinflamatorias, pues el aceite de coco es capaz de reducir las molestias que producen los piquetes de insectos, como los mosquitos que son los más regulares.

7-Esas grietas que se forman en los labios aparecen por la resequedad, para poder evitarlas lo que puedes hacer es humectar los labios con aceite de coco.

8-Puedes fortalecer y también humectar el cabello del niño, esto lo consigues colocando un poco de aceite luego de cada baño.

9-Es capaz de reducir la dermatitis del pañal, todo esto aplicando un masaje muy suave con el aceite en la zona que se encuentra afectada.

10-La costra láctea aparece en prácticamente todos los bebés cuando son pequeños, la mejor forma de combatirla es realizando masajes con aceite de coco en la cabeza.

¿Qué sueñan los bebés?

¿Sueñan los bebés?, ¿qué tipo de sueños tienen? Los recién nacidos y los bebés pasan más tiempo durmiendo que un adulto, es por lo tanto, presumible que durante ese tiempo tienen sueños.

Durante la fase de sueño, se tiene constancia que los bebés tienen una gran actividad cerebral y se tiene la intuición de que sus sueños están llenos de los recuerdos y vivencias que han experimentado.

¿Pueden soñar los bebés?

Hay varios estudios relativos al sueño en bebés. El doctor Charles P. Pollak del Centro para la Medicina del Sueño del Weill Corner Hospital de Nueva York, afirmó que los bebés igual que los adultos entran en fase REM (rápido movimiento de los ojos), una fase donde se produce la mayor parte de los sueños. Sin embargo, este experto explica que es imposible averiguar qué sueñan.

Los adultos tienen fase REM durante el 20% total del tiempo que duermen, que corresponde a una o dos horas cada noche, por lo tanto los bebés pueden llegar a tener seis u ocho horas. Durante esta fase, se puede ver cómo los ojos se mueven tras los párpados, tanto vertical como horizontalmente.

También pueden producirse movimientos en los bebés. Esto puede incluso llevar a pensar que tienen pesadillas ya que hacen gestos con la cara, sonríen o mueven brazos y piernas de forma brusca. Lo más probable es que no se deba a un mal sueño, sino tan sólo una superposición entre distintas fases del sueño debido a la inmadurez de los mecanismos de control del sueño. Las pesadillas suelen aparecer sobre los 3 años de edad.

¿Con qué sueñan los bebés?
Hay científicos que afirman que los bebés comienzan a soñar en el vientre materno, ya que se ha detectado actividad cerebral durante la fase de sueño.

Para la Asociación Española de Psiquiatría y el Adolescente, los niños comienzan a soñar a partir de los 18 meses de vida, aunque hay especialistas que se inclinan a pensar que los bebé si tienen sueños y, si tomamos en cuenta que soñamos en base a nuestras experiencias y recuerdos, ya que las de los bebés son más limitadas que las de un adulto, sueñan con olores, el sabor de la leche materna, estár en brazos de la madre o el padre o con texturas. Todas ellas vivencias de su día a día.

Hábitos de sueño saludables: de 0 a 3 meses

El bienestar de tu hijo no solo es protegerlo de los peligros, amamantarlo, asearlo…, también es condicionarle hábitos de sueño saludables que le garanticen su reposo.

Los hábitos de sueño saludables en un bebé de 0 a 3 meses son esas costumbres que le inculcas a tu recién nacido con el objetivo de garantizar su descanso y recuperación. No implican solamente las horas que el bebé emplea en dormir, sino también los ritos previos y durante el sueño que, desde su nacimiento, le creas.Las horas de sueño del bebé
A pesar de que un bebé duerme, por lo regular, más de 15 horas diarias, su sueño es desordenado y se divide a lo largo de toda una jornada en períodos que van desde la media hora hasta las cuatro horas.

Hay bebés que confunden la noche con el día porque duermen durante las mañanas y pasan las madrugadas, despiertos. Sin embargo, a medida que transcurren las semanas, por lo general, comienzan a ampliar su ciclo de sueño durante el día y a acortarlo por las noches.

Existe la creencia de que hay que cansar al bebé para que pueda agotarse y dormir mejor.

Aunque durante las primeras semanas esto no será necesario pues ellos prácticamente seguirán los mismos patrones que tenían dentro del vientre, a medida que pasan las semanas, sí resulta necesario incrementarle la actividad en horas diurnas para hacer que duerma durante mucho más tiempo.

Si bien es cierto que un bebé de 0 a 3 meses es incapaz de aprender rutinas es importante que, para acostumbrarlo a ellas y educar su sueño, las madres las comiencen desde esta misma etapa.

Hábitos de sueño saludables: de 0 a 3 meses
Para ayudar a tu bebé de 0 a 3 meses a dormir mejor en aquí te proponemos algunos hábitos de sueño saludables que debes fomentarle.

Establece una rutina para dormir

Durante la noche ponle una ropita determinada, cántale una misma canción, apaga la luz y dile “buenas noches”. El bebé no entenderá tus palabras, pero poco a poco irá asociando la frase con irse a dormir.

Por el día puedes ponerlo a escuchar música, acostarlo en una habitación con ventanas abiertas y decirle “es hora de dormir”.

Nunca alteres el horario de sueño
Siempre debes dormir al bebé en las horas acostumbradas. Aunque veas que no tiene sueño si es hora de irse a dormir debes realizar las rutinas que tienes establecidas para ese momento

Duérmelo siempre en el mismo sitio

Si durante el día prefieres acostarlo en un moisés y por las noches en una cuna más amplia, por nada del mundo violes esto. Es importante que el bebé establezca una diferencia entre el sueño del día y el de la nocheEvita dormirlo en tus brazos
A pesar de que resulta sumamente agradable sostener a un niño mientras duerme, este es un hábito poco saludable.

Acuesta al bebé en su cuna, cántale y dale unas suaves nalgaditas, pero sal de la habitación antes de que esté dormido por completo. Enséñalo a dormir toda la noche

No esperes a que el bebé esté muy cansado para dormir
Un bebé con mucho sueño y cansancio puede alterarse y llorar descontroladamente. Esto evitará que logre conciliar el sueño e influirá negativamente en su descanso

Diferencia el día de la noche
Durante el día acuéstalo en una habitación y cuna diferentes y mantén la habitación con algo de luz. No le evites los ruidos matutinos y propios de la cotidianidad.Durante la noche haz todo lo contrario. No enciendas las luces ni hagas ruido. Háblale poco, no le sonrías, ni lo estimules demasiado.

Recuerda que hay cosas que solo se aprenden cuando eres madre. Encontrar y establecer los hábitos de sueño saludables de tu bebé es una de ellas.

¿Cuándo podrá tomar agua mi bebé?

En qué momento empezar a ofrecer agua al bebé para calmar su sed, qué tipo de agua podemos darle y qué hacer si aún no la quiere son tres dudas muy habituales de los padres en esta edad. Aquí las respuestas.

Antes de los 6 meses, a tu bebé no le hará falta beber agua mientras esté tomando exclusivamente leche, ya que ésta le proporciona la hidratación que precisa. Ofrécesela cuando empieces a darle papillas y purés, pero no te agobies si la rechaza.

Hasta los 6 meses, mejor que tome leche
La Organización Mundial de la Salud recomienda la lactancia materna en exclusiva hasta los 6 meses. En consecuencia, los asesores del Comité de Lactancia de la Asociación Española de Pediatría aconsejan no dar agua a los bebés alimentados al pecho hasta esa edad, por dos motivos: porque todavía no la necesitan y porque beber agua puede hacer que mamen menos y que disminuyan los nutrientes que toman.

En cuanto a los que se alimentan con leche de fórmula, también tienen cubiertas sus necesidades hídricas con los biberones, aunque estos bebés sí podrían necesitar agua entre las tomas antes de los 6 meses en algunas situaciones: por ejemplo, al suprimir la toma nocturna; o si el niño está con gastroenteritis (vómitos, diarrea, aunque en este caso conviene darle suero); o cuando se encuentra muy acalorado, con fiebre o está en un lugar con la calefacción muy alta (recuerda que en casa conviene mantener la temperatura a 20 ºC y con un buen nivel de humedad).

Qué tipo de agua es mejor para el bebé
• Del grifo. Puedes dársela si tienes garantías de su potabilidad, no está excesivamente fluorada y la canalización es adecuada (no hay tuberías de plomo). Hiérvela un minuto, no más, porque se concentraría demasiado, y déjala enfriar.

• Envasada. El agua mineral natural es la mejor opción y no necesitas hervirla. Asegúrate de que es de mineralización débil (lo indicará en la etiqueta, pondrá “apta para alimentación infantil”). Debe ser baja en sodio (menos de 25 mg/L), en flúor (menos de 1 mg/L) y en nitratos (menos de 50 mg/L). Conviene darle siempre la misma.

Cuándo empezar a ofrecerle agua para beber
Sin embargo, es posible que antes del sexto mes el pediatra, que es quien debe supervisar los cambios en la alimentación de tu hijo, te indique que empieces a darle papillas de cereales sin gluten y, después, purés de frutas y de verduras. Al iniciar esta alimentación semisólida sí conviene que ofrezcas unos sorbitos de agua a tu peque, con vaso o en el biberón, cuando creas que tiene sed.

Eso sí, no demasiada porque podría provocarle dolor de estómago, quitarle el hambre o incluso (aunque es raro), ocasionarle un desajuste en el equilibrio de los electrolitos, al diluirse la concentración de sodio en su organismo.
Y si no la quiere, ¿debo preocuparme?

No, no te preocupes. Realmente aún no la necesita, ya que hasta que cumpla los 12 meses seguirá tomando más de medio litro de leche al día (el 87% de la leche, tanto materna como de fórmula, es agua), en combinación con la alimentación complementaria, que también le proporciona el agua de los zumos de frutas y de los purés de fruta y verdura.

En los siguientes meses ofrécesela por si la quiere (si está estreñido, beber agua le ayudará a paliar este problema). Y si no la acepta, tranquila, hay niños que no empiezan a beber agua hasta que tienen cerca de 1 año, sobre todo los que toman pecho.

Una curiosidad
El bebé alimentado al pecho puede mamar por hambre o por sed. En este último caso, lo hace a deshoras, toma solo un poquito del pecho y lo suelta. Y en el otro pecho, lo mismo. Y es que la leche que sale al principio es más acuosa y ligera y calma más la sed.

Como hacer una sesión de fotos mes a mes para el bebé

Si  estás leyendo esto, lo más probable es que estés esperando un bebé o que lo hayas tenido hace poco, así que antes de seguir: enhorabuena!!! Has entrado en la etapa más difícil pero más bonita de tu vida. ¡¡ ¿Cómo no vas a retratarlo (a)?!! Aquí van mis humildes consejos para esta ardua labor. No te frustres, sobre todo al principio.
Si quieres un trabajo profesional, busca uno ;)2. Fotografía a tu bebé con la familia. Procura que todos tengan una foto con tu bebé, por separado, por parejas o en grupo, pero que tenga un recuerdo de cuando conoció a su familia y de la cara de felicidad que pusieron. Y si tiene hermanitos o primitos, ¡pues no puedes dejar de retratarlos juntos!

Hermanos

Con la familia3. Inmortaliza los datos de su nacimiento. Haz un recordatorio del día y la hora a la que nació,  cuánto pesó y midió…

Recordatorio de nacimiento4. La importancia de los detalles. Cuando son tan pequeñitos, sus partes del cuerpo son tan adorables! Esos piececitos, sus preciosas y diminutas manos, la piel (pellejos) de los primeros días… inmortaliza todos esos detalles, se van muy rápido.

Antes de que crezcan sus piececitos o sus manos, retrátalos.
Antes de que crezcan sus piececitos o sus manos, retrátalos.

5. Retrata su evolución. Muestra su crecimiento retratando a tu bebé en el mismo sitio o con el mismo objeto cada mes o cada semana, luego puedes realizar un montaje y ver cómo ha ido cambiando.

Captura su evolución6. Regalos u objetos “queridos”. ¿Lleva una ropita que fue tuya o que le ha tejido un familiar con todo el amor del mundo? ¿O un juguete? Pues hazle una foto con esto, el día de mañana puede que esa ropa o ese juguete ya no existan, pero quedará la foto para el recuerdo.

7. Gestos. Cada bebé tiene sus propios gestos y expresiones, y estos pueden cambiar por días, semanas o quedarse de por vida. Si puedes capturar alguno, cuando crezca le hará gracia.

Sus gestos y expresiones son parte de él
Sus gestos y expresiones son parte de él

8. Momentos. Todos los momentos son especiales, tienen su lado más y menos bonito, pero es una gozada cuando pasa un poco de tiempo tener fotografías de todos ellos, el momento del baño, de la comida, de las cosquillas, de las risas, del dormir en brazos… No se trata de hacer un día un maratón, ten siempre la cámara a mano y un día le fotografías en el baño, otro día las cosquillas… disfruta de tu bebé y de la fotografía, no te estreses que ese no es el objetivo 😉

Momentos del día a día
Momentos del día a día

9. Su primera vez. Habrá una primera vez en la que se muerda el pie, en la que gatee, en la que asome un diente, en la que haga palmas… si retratas esos momentos tu álbum fotográfico servirá también como diario gráfico de sus progresos (si le pones la fecha, claro 😉 ).

10. Proyectos (una foto al día, una foto a la semana, al mes… ). Puedes proponerte proyectos, por ejemplo hacerle una foto al día durante el primer mes, o una foto a la semana en diferentes momentos del día, esto también sirve como diario gráfico y como un reto personal.

11. Exteriores. No te limites a las fotografías en casa, cuando salgas de paseo, la primera vez que vea el mar, o que vaya de excursión al campo. Retrata todos esos momentos así cuando sea más grande se lo podrás contar mientras ve las imágenes.

El bebé y el mundo
El bebé y el mundo

12. Hazle primeros planos. Los bebés cambian por semanas, o casi que por días, hazle muchos primeros planos para que todas esas caritas queden retratadas por siempre. Si intentas recordarlas será imposible, pero cuando veas las fotos te acordarás perfectamente de esos días.

Primeros planos
Primeros planos
Captura emociones

A veces lo importante no será buscar un buen fondo o estudiar el encuadre, sino tener la rapidez suficiente para capturar un momento especial, emotivo. Esa es la ventaja que tienes sobre un fotógrafo profesional, puesto que él o ella están 3 ó 4 horas con tu bebé, pero tú estás todo el día, todos los días. Esta es tu verdadera labor, fotografiar esos momentos.

Momentos especiales
Momentos especiales
Creatividad al poder

Si se te da bien la edición o te apetece jugar, puedes hacer cosas como estas. Ya hemos dicho muchas veces que la creatividad no tiene límites, no los pongas con tu bebé. Aquí tienes algunas ideas creativas para fotografiar a tu bebé.

Sé original
Sé original

Un poco de imaginación nunca está de más

Un poco de imaginación nunca está de más

Otros consejos generales

1. Planifica. Si tienes pensado hacer una sesión, planifica cómo va a ser, qué ropita quieres ponerle, qué manta o qué fondo vas a utilizar y ten reserva por si se mancha (es fácil que regurgite o que se haga pipí). No improvises o puede que te quedes sin foto porque le de hambre, se despierte o se canse.

2. Busca ayuda. A la hora de realizar una sesión con tu bebé, búscate un ayudante. Es conveniente que alguien esté en todo momento a su lado, además te puede ayudar a sujetar un fondo o cualquier otra cosa que necesites. Te puedo asegurar que hacerlo solo o sola complica mucho la tarea.

3. Ten siempre la cámara a mano, cargada y con espacio en la tarjeta. O de lo contrario perderás momentos únicos.

4. Cuida los fondos. Procura no sacar en la foto elementos que distraigan la atención y resten protagonismo a tu bebé. Igualmente intenta que la mezcla de colores o ropa de diferentes colores y estampados no desvíen la atención.

Evita distracciones en la imagen

Evita distracciones en la imagen

5. Blanco y negro. No te olvides de las fotos en blanco y negro, quedan bonitas, son atemporales y centran toda la atención en tu bebé. Eso sí, dispara en color y luego la pasas a blanco y negro.

No te olvides del blanco y negro

No te olvides del blanco y negro

6. Respeta a tu bebé. Como madre o padre, sabes que tu bebé es lo más importante, si ves que no es el momento de hacer fotos porque no está a gusto, déjalo para otro momento, su bienestar es lo más importante.

7. Evita el flash, en la medida de lo posible. Y no me refiero a que le perjudique, hay debate sobre si afecta o no. Me refiero a que les molesta. Sobre todo a los recién nacidos. Si a un adulto le molesta un flash, imagina a un bebé, sobre todo un recién nacido que ha pasado los últimos nueve meses a oscuras! Si tienes que usarlo porque no dispones de luz natural rebótalo, o mejor usa la luz continua de una ventana de luz.

8. Enfoca bien los ojos. A no ser que lo que quieras es destacar por ejemplo su boquita, procura que los ojos siempre estén bien enfocados.

Espero que estos consejos te ayuden, ¡ojalá alguien me los hubiera contado a mí antes! Te deseo toda la felicidad del mundo con tu bebé y que le hagas unas fotos preciosas y disfrutando. Si crees que este artículo le puede interesar a alguien más, no olvides compartirlo.

5 errores que debemos evitar con la higiene del bebé

Lo primero que debemos tener en cuenta, es la piel del bebé, en particular la más afectada durante el baño y los procesos de higiene. Como sabemos el bebé es muy sensible en este aspecto, su piel es delgada y vulnerable a cualquier agente. Por lo tanto, los cuidados a la piel del bebé, deben ser especiales.

Tanto los productos que utilizamos para limpiar al pequeño, como la manera en que los aplicamos pueden perjudicar la salud infantil. Por ejemplo, no enjuagar correctamente o no utilizar un producto hipoalergénico, puede causar irritaciones o alergias.

Errores que debemos evitar en la hora de la higiene del bebé

La limpieza correcta de la piel, es algo en lo que debemos evitar errores. Para comenzar con esta tarea es importante que nos aseguremos de contar con productos que respeten el PH de la piel del pequeño. Además, es preciso disponer de las herramientas, el lugar y la técnica adecuada.

El propósito de una higiene correcta, es que no se generen consecuencias negativas a mediano y largo plazo. Estos errores, tan fácil como se pueden cometer, también se pueden remediar. Te contamos cómo lograrlo por medio de los siguientes consejos.

Aplicación del champú
Al aplicar el champú cometemos el error de no mimar suficiente el cabello. Para que este producto pueda producir el efecto deseado, es necesario que lo dejemos tiempo y frotemos lo suficiente.

Es común que lo coloquemos al final del baño, y lo retiremos sin reposar. Dependiendo de la edad del pequeño, le podemos dejar el champú unos cinco minutos, mientras terminamos de bañarlo.

Falta de higiene
Por falta de higiene tenemos la acumulación de elementos como el sudor, el polvo o la grasa. Con frecuencia las madres dejamos un día o dos sin bañar al bebé por diversas razones.

Esto trae como consecuencia que se acumule la suciedad, causando potenciales daños. Lo recomendable es bañarlo todos los días, aunque nos parezca que no está sucio. Ciertos elementos externos pueden estar sobre él sin que lo notemos.

Para asegurarnos de que es sano bañarlo a diario, es necesario que los productos que usamos tengan el PH correcto. Esto con el propósito de mantener el equilibrio hidrolipídico de la piel. A veces, el bebé presenta irritaciones leves, prurito o infecciones, por falta de higiene.

Limpieza de manos y uñas

Las manos y las uñas del bebé pueden quedarse con gran parte de la suciedad que se acumula diariamente. Por eso merecen una higiene especial. Es preciso lavar las manos del pequeño varias veces al día, en especial antes y después de comer. También debemos asegurarnos de lavar sus manos cuando han estado fuera de casa o jugando en el suelo.

Dentro de las uñas del bebé, puede acumularse más mugre de la que pensamos. De hecho, la mayoría de enfermedades que entran al cuerpo del niño puede ser por falta de limpieza en la uñas. También ocurre que por tener las uñas largas se hace daño en la piel. Se recomienda limpiar las uñas y cortarlas dos veces a la semana, en el caso de las manos y una vez la de los pies.

¿Cómo limpiamos su nariz?

La limpieza de la nariz es muy importante cuando hablamos de la higiene del bebé, en especial cuando está congestionada. El proceso para limpiar su naricita consiste en colocar boca arriba al bebé, con cierta inclinación de la cabeza hacia un lado.

Procedemos a aplicar agua de mar en cada orificio nasal; también puede utilizarse suero fisiológico. Recordemos que la cabeza debe estar inclinada hacia el lado que vamos a limpiar.

Levantamos al bebé después de transcurridos unos 20 segundos, para que expulse la mayor parte de la mucosidad. La operación se completa extrayendo todas las secreciones a través de un aspirador nasal.

Higiene de los genitales
Para limpiar el área genital de los varones, es preciso tener mucho cuidado de no retirar la piel que recubre el glande, pues esta lo protege de infecciones. La limpieza debe ser cuidadosa y delicada, pero necesaria.

En el caso de la niñas, suelen ocurrir dos errores; por ejemplo lavar el ano primero que la vagina. Esto trae como consecuencia que las bacterias del intestino se pasen a la vagina causando infecciones. Otro error es vestir a las niñas con ropas muy ajustadas o que no limpiamos adecuadamente la zona en cada cambio de pañal causando un intercambio de bacterias no conveniente.

6 errores que las madres cometen al cambiar el pañal del bebé

Cambiar un pañal puede ser asqueroso, para muchas nuevas mamás, parece que una tarea bastante sencilla que requiere solo unos pocos pasos: 1) quitar el pañal sucio; 2) lavar al bebé; 3) poner un nuevo pañal.

Sin embargo, a decir verdad, hay mucho más para cambiar el pañal de un pequeño, y muchas nuevas mamás cometen errores; algunos de los cuales pueden ser extremadamente peligrosos para sus pequeños.

Si está esperando o acaba de tener un bebé, aquí le damos un vistazo a los errores que va a querer evitar cuando se trata de cambiar pañales.

Darte la vuelta por solo un segundo

El pañal del bebé necesita un cambio, y mamá está lista para hacer el trabajo. Pero por una razón u otra ella necesita agarrar algo, se da vuelta mientras su pequeño está acostado en el cambiador o en la cama y pommm.

Mala idea. De hecho, darle la espalda a tu pequeño en medio de un cambio puede ser francamente peligroso. ¿Por qué?  Todo lo que se necesita es un pequeño movimiento y su bebé puede rodar directamente de la mesa cambiadora o de la cama y caer al piso. Así que asegúrese de mantener la vista en su pequeño frijol durante todo el proceso de cambios de pañales.

Utilizar la talla de panal esquivocada

Los bebés crecen muy rápido. Antes de que te des cuenta, te encuentras lamentando porque tu recién nacido ha dejado atrás su primer onesie. Sin embargo, la ropa no es lo único que necesita cambiar de tamaño; también lo hacen los pañales, y es algo que muchas madres pasan por alto. O tal vez se den cuenta de que los pañales de su pequeño se ajustan un poco, pero quieren esperar para subir de tamaño porque hasta que agoten los que tienen actualmente.

Después de todo, los pañales pueden ser bastante caros. Sin embargo, usar un pañal de tamaño incorrecto en un bebé es un problema. No solo se pueden producir estallidos frecuentes, pero si un pañal está demasiado ajustado, su bebé se sentirá incómodo y hay una mayor posibilidad de rozaduras. Imagínese lo incómodo que se sentiría si usara un par de pantalones demasiado apretados alrededor de la cintura o los muslos …

No cambiar el pañal a menudo 

Los bebés hacen sus necesidades con frecuencia. De hecho, durante los primeros meses de vida, ¡orinan unas 20 veces al día! Dicho esto, cambiar el pañal de tu pequeño cada vez que orina no solo consumiría mucho tiempo y sería agotador, sino que también sería muy caro. No es necesario cambiarlo cada vez que moja; los pañales están diseñados para absorber la humedad de la piel.

Sin embargo, debes asegurarte de mantener las pestañas y darle una nueva antes de que se llene demasiado. Pero, cuando se trata de deposiciones, debe asegurarse de cambiarlas lo antes posible. La materia fecal es altamente ácida y dejar que su pequeño se quede sentado por mucho tiempo puede causar una erupción severa. Además, cuanto más espere para cambiar un pañal sucio, mayor es la probabilidad de que tenga un desorden  en sus manos (¡y en la espalda de su bebé!)

 

Limpiar de atrás hacia adelante

Las mujeres saben (al menos eso espero) que deben limpiar de adelante hacia atrás. Tus pedacitos de dama es extremadamente delicada y limpiar en la dirección opuesta podría exponer a tus pequeña dama y causar una infección grave.

Bueno, lo mismo es cierto para tu pequeño. Limpiar a un bebé de atrás hacia adelante durante un cambio de pañal puede ser más fácil y puede parecer inofensivo; Sin embargo, al igual que esta dirección podría ser peligroso para usted, también podría ser peligroso para su bebé. Por supuesto, las niñas son más propensas a una infección si se limpian de atrás hacia adelante, pero también puede ser perjudicial para los niños. Ya sea que su bebé sea niña o niño, la dirección más segura para limpiar es de adelante hacia atrás.

Cubrir el cordón umbilical 

La pequeña parte del cordón que queda se conoce como muñón umbilical y no debe cubrirse con un pañal. Cubrirlo aumenta el riesgo de que se desprenda antes de que se haya curado por completo, así como de la infección. Puedes doblar el pañal para que no cubra el ombligo de tu pequeño, o puedes hacerte las cosas más fáciles y usar pañales que tienen una muesca cortada en la parte superior específicamente para evitar cubrir el muñón umbilical.

Reutilizar los pañales

Puede sonar repugnante para muchos, pero algunas madres intentan reutilizar pañales. Cuando cambian un pañal, y descubren que está seco, piensan que no hay ningún problema en volverr a ponerlo. Si bien puede ser tentador reutilizar un pañal, especialmente teniendo en cuenta cuánto pueden costar, definitivamente no es una buena idea. Incluso si el pañal parece estar completamente limpio, probablemente no lo esté.

Piénselo: ¿usaría un par de ropa interior que usaba ayer, incluso si se veían limpios? Bueno, creo que no lo harías. Las apariencias engañan y, aunque el pañal parezca limpio, las bacterias y las células muertas de la piel que no se pueden ver y se han acumulado en su interior. Poner a tu pequeño de vuelta en un pañal que ya ha usado podría provocar una infección, por lo que siempre es mejor tirar el usado y poner uno nuevo.