Una madre comparte lo duro que puede llegar a ser amamantar cuando sufres una mastitis

Hace unos días El País compartió “La valiente foto de una madre que muestra la pesadilla que puede llegar a ser amamantar a un bebé”. O al menos así rezaba el titular. Imaginé a una mujer destrozada por el cansancio de no dormir y de tener a un bebé colgado todo el día al pecho y pensé para mí que era genial que lo compartiera para aportar otra opinión de esto de tener un bebé, muy diferente a esa que te venden en plan: “Tened hijos, será maravilloso y seréis mucho más felices”.

De haber sido así, obviamente, habría matizado que la pesadilla no es amamantar (o no solo amamantar), sino criar a un bebé en una sociedad que ya no piensa en los bebés ni en su cuidado: tened hijos, recibid nuestras visitas y felicitaciones y, en cuanto podáis, volved a ser los de antes. ¿Y el bebé? Que lo cuiden los abuelos o en la escuela infantil… vosotros ya habéis hecho lo más importante, traerlos al mundo.

Pero no, lo que encontré en El País fue la imagen de una mujer amamantando de una manera un tanto extraña, por un problema serio en su lactancia: una mastitis que estaba afectando de manera importante a su estado general.

Normal que lo estuviera pasando mal. Pero no se puede decir que estuviera descubriendo algo sorprendente. Creo que, poco más o menos, todas las mujeres que amamantan saben que una de las posibles complicaciones en la lactancia es esa. Así que de este modo lo he querido compartir yo: Una madre comparte lo duro que puede llegar a ser amamantar cuando sufres una mastitis.

Fundadora del grupo de apoyo a la lactancia The Leaky Boob
Su nombre es Jessica Martin-Weber, es madre de seis hijos y es la fundadora del grupo de apoyo a la lactancia The Leaky Boob. Al parecer, decidió compartir con los demás lo que había pasado tiempo atrás con su quinto hijo, para que vieran que incluso ella, madre experimentada, había sufrido lo indecible en ese momento de su crianza y de su lactancia.

Estas fotos no son de un momento sagrado y especial de lactancia materna. No son para celebrar mi vientre o incluso alimentar a mi bebé. Estas fotos son de mí tratando de sobrevivir. Mi temperatura aquí era más de 39,5ºC y estaba agonizando.

Así empieza su escrito, en el que explica que tenía el pecho inflamado, enrojecido y dolorido, como el resto de su cuerpo, con sus hijos por casa, mientras le explicaba a su marido por el móvil que pensaba que moriría. Un dolor tal, que estaba convencida de que necesitaba ir al hospital a que hicieran algo, aunque fuera arrancarle los pechos.

Por culpa de un sujetador demasiado ajustado
Se juntaron dos factores. Según Jessica, se puso un sujetador que le apretó más de lo debido justo el día en que su bebé decidió saltarse alguna toma. Así llegó la congestión, la ingurgitación, el dolor y la fiebre.

En esa situación, empezó a buscar la posición que le fuera mejor para aliviar el dolor y hacer salir la leche retenida, así que lo tumbó y ella fue rotando hasta encontrar la postura en que la barbilla de su hijo extraía del punto de mayor molestia.

Su bebé, junto con masaje en el pecho y la extracción de leche frecuente, además de irse hidratando y descansar, fue lo que le ayudó a salir poco a poco de lo que tildó como “un momento nada inspirador de la lactancia capturado en cámara, pero que fue real y me salvó”.

Entonces, ¿la lactancia no es tan bonita como la pintan?

Bien, depende. Aunque en todo lo relacionado con los bebés y su crianza, son muchas las cosas que no son tan bonitas como las pintan, porque los bebés son dependientes, muy dependientes, y requieren de una madre y un padre que estén ahí con él, cediendo horas de descanso y sueño para intentar que el bebé sí las tenga.

Madres y padres que luego, cuando se acaba la baja, tienen que volver a sus respectivos puestos de trabajo a dar el callo cada día, como si no hubieran tenido un bebé, cuando resulta que sigue siendo casi tan dependiente como el primer día.

Así que la lactancia no es idílica (o a veces no lo es, porque muchas mujeres dicen que sí), y menos si no tienes a quien te ayude en caso de tener problemas (esta mujer al menos supo qué tenía que hacer para solventar la infección).

Pero tampoco se puede decir que alimentar a un bebé con biberón sí lo sea, porque hay niños que no toleran bien las proteínas de la leche de fórmula y hay que andar de pediatras y médicos cambiando leches por si son cólicos o malas digestiones, o directamente probando con hidrolizada por si es alergia.

Y tampoco es idílico el porteo porque a muchas les deja la espalda destrozada, ni lo es el cochecito porque muchos lloran como poseídos… y así, porque ser padres es más o menos esto: bailar al son de tu bebé que es el que mejor sabe en cada momento lo que necesita para desarrollarse correctamente.

Lo digo por si en El País quieren ir mencionando también estos “no idílicos” procesos de tener un bebé. Ya que han empezado con la lactancia materna, ahora pueden seguir con la leche de fórmula, luego con el porteo, luego con los cochecitos, con la alimentación complementaria, que lleva de cabeza a muchos padres, y hasta pueden hacer un especial de padres (papás), que muchos se piensan que su vida va a ser una pasada de divertida al ser padres y se encuentran con que ese bebé que acaban de tener requiere de mucha más dedicación de la que imaginaban, y algunos se borran y todo de la paternidad, exigiendo a las parejas que “lo dejen llorar un poco para que no les tome el pelo y no los necesite tanto”.

Lactancia: ¿Cuánto tiempo deben durar las tomas?

Muchos bebés mayorcitos vacían el 90% del pecho en los primeros cinco o diez minutos de la toma y saben mamar con extraordinaria eficacia, de modo que una toma breve no tiene por qué ser insuficiente. Sin embargo, los recién nacidos apenas están aprendiendo a mamar y pueden necesitar quince minutos para obtener todo lo que necesitan, y también hay madres a quienes les sube la leche más lentamente porque tienen un reflejo de eyección perezoso.

En todo caso, hay tres motivos para permitir que las tomas duren hasta que el niño lo decida, soltándose o quedándose dormido y relajado:

– Cuanto más completamente se vacíe el pecho, mejor se mantendrá la producción de leche.

– El niño ha de poder satisfacer no sólo su apetito, sino también su necesidad de chupar.

– La composición de la leche va cambiando a lo largo de la toma, de modo que mientras al principio es más aguada (induciendo a pensar erróneamente que es de baja calidad) y contiene más azúcares, progresivamente se va volviendo más cremosa y rica en grasa y calorías. Suspender la toma antes de tiempo es privar al bebé de esa leche, que es la que más le sacia.

Contra esta actitud, se halla el temor a que una toma excesivamente larga lesione el pezón; sin embargo, lo que suele suceder es que las tomas se alargan cuando el niño está mal cogido y no es capaz de saciar su apetito, y no es la duración sino la mala técnica lo que, efectivamente, acaba por lesionarlo, tanto más cuanto más se prolongue una fricción que no debiera existir.

Realmente, si mama bien, un recién nacido no necesita más de 10 ó 15 minutos durante la primera semana y luego tampoco es normal pasar de 20 minutos o, como máximo, de media hora. Pero si eso sucede, lo que hay que hacer no es limitar la duración de la toma, sino mejorar la postura y procurar que se agarre mejor.

CONVIENE TENER PRESENTE QUE…

– Los primeros días, hasta que el bebé recupere el peso de nacimiento y se sepa con certeza que tiene energía para reclamar su alimento, no se deben dejar pasar más de tres horas (contando siempre desde el comienzo de la toma), ni de día ni de noche, sin ofrecérselo. Mamar menos de seis veces al día durante la primera semana no suele ser un signo de satisfacción sino de debilidad.

– De noche sólo hay que despertarle durante ese mismo periodo de tiempo, antes del cual sólo hay que darle si lo reclama.

– Darles cuando piden no significa darles en cuanto lloren; ni el pecho ni el biberón deben utilizarse como un chupete. Si se calman con medio minuto de pecho o con cuatro gotas de biberón, es probable que sólo necesitasen compañía.

– El hecho de que la leche materna se digiera mejor y más rápidamente explica que los niños alimentados al pecho suelan pedir más a menudo que los que reciben lactancia artificial.

– Las tomas excesivamente frecuentes en un bebé criado al pecho que por lo demás parece ir bien, pueden ser debidas a que no se coge adecuadamente o no se le deja mamar todo el tiempo que necesita para ingerir la leche del final de la toma, más rica en grasas y que, por tanto, saciaría durante más tiempo su apetito.

– La flexibilidad es aplicable a ambas partes y la adaptación debe ser mutua, de modo que si a la madre le conviene adelantar una toma por el motivo que sea, puede despertar al bebé y ofrecérsela antes de lo previsto.

– Durante el día es mejor no dejar pasar más de cuatro horas sin darles de comer, para que luego no suceda que pidan más de noche que de día.

6 cosas extrañas que tu cuerpo hará mientras amamanta

A pesar de que muchas mamás tomarán una clase de lactancia materna o leerán un libro sobre la lactancia para prepararse para alimentar a sus nuevos bebés, muchas cosas aún pueden ser impactantes cuando se trata de amamantar y los cambios que experimenta su cuerpo. Aquí hay algunas cosas raras que muchas mamás nunca esperarían que les ocurriera … ¡pero eso es totalmente normal!

Fuga … cuando el bebé de otra persona está llorando. La madre naturaleza no programó nuestros senos para permitir que la leche comenzara a fluir cuando nuestro bebé lloraba de hambre. ¡No, para muchas madres lactantes, los lamentos de cualquier bebé llevarán a la misma reacción!

Esto a veces puede ser un poco embarazoso y es por eso que algunas mamás usarán almohadillas de lactancia para absorber cualquier leche filtrada. Para otros, no es una gran cantidad ni un gran problema.

Deja que tus mamas se hagan cargo. Muchas mamás nuevas tratarán de que su bebé amamante uniformemente en ambos senos, lo cual es una buena idea cuando se está estableciendo la lactancia para un suministro adecuado de leche. Sin embargo, con el tiempo un seno a menudo se adelanta como el que produce más leche en promedio.

Las mamás que bombean exclusivamente o con frecuencia en el trabajo pueden dar fe de esto. No significa que una mujer tenga un seno “defectuoso” o que no pueda producir suficiente leche para su bebé: la mayoría de las mamás ven una diferencia entre sus senos y no tienen ningún problema.

Siente alfileres y agujas cuando tu leche se debilita … o nada en absoluto. El reflejo de bajada de la leche es cuando la leche es expulsada de las células que almacenan la leche. Algunas mamás sentirán hormigueos o una sensación de hormigueo, mientras que otras mamás se sienten mal.

Para las madres que no tienen ninguna sensación, esto puede ser muy aterrador ya que a menudo se preguntan si su bebé está recibiendo leche o si sus senos no están funcionando correctamente. No temas: esto es totalmente normal, y puedes usar otros signos para saber que tu bebé está recibiendo leche, como una buena producción de pañal, leche goteando de su boca y (lo mejor de todo) un bebé feliz, contento y calmado mientras alimentación.

¡Herir! Tu espalda, tus hombros, tus muñecas. Todas las fotos que encuentras en revistas para padres muestran que las mujeres alimentan gloriosamente a sus bebés sin un cuidado en el mundo. El escenario real, sin embargo, es a menudo muy diferente: encorvado en posiciones extrañas, apoyando a su bebé en crecimiento con los brazos desde que dejó su almohada de enfermería quién sabe dónde.

Esto, combinado con las articulaciones de tu cuerpo que es súper flexible gracias a las hormonas de la lactancia, puede afectar tu cuerpo y provocar dolor de espalda, dolor en los hombros e incluso el síndrome del túnel carpiano.

Sin embargo, puede defenderse con un buen apoyo y posicionamiento mientras amamanta y trabaja en su núcleo y estabilidad a través de yoga, Pilates u otros ejercicios.

Sentirte reseca … allá abajo. La lactancia mantiene bajos los niveles de estrógeno en la mujer, y esto puede provocar sequedad vaginal. Esto a veces puede hacer que el sexo sea doloroso o incómodo. Lo que parece ser un problema vergonzoso es realmente muy común, y la buena noticia es que hay ayuda disponible en forma de lubricantes y cremas. Asegúrese de consultar con su médico o partera, y ellos pueden ayudarlo.

 Ya no sentirlos sobrecargados:  Cuando llega la leche de una mujer por primera vez y durante las primeras semanas de la lactancia, puede sentir que incluso una alimentación levemente retrasada produce senos grandes y llenos de sangre.

Sin embargo, después de los primeros meses es totalmente normal que los senos se ajusten a las necesidades del bebé y no se sientan tan llenos. Esto hace que muchas mujeres piensen que están perdiendo su suministro de leche, cuando en realidad solo sus cuerpos actúan de manera totalmente normal y sincronizados con sus bebés. ¿Preocupado todavía? Busque los signos de un bebé bien alimentado mencionado en el número tres, o consulte con su asesor de lactancia.

Tras el parto: si colocas a tu bebé sobre tu abdomen trepará instintivamente hasta tu pecho

El parto no es solo un antes y después para nosotras, para el bebé también lo es pues pasa de la vida intrauterina, que es lo único que conoce a una vida fuera del útero en donde lo único que conoce es el cuerpo de su madre.

Ahora, instantes después del parto el grado de receptividad que tiene el bebé es muy alto. Por lo tanto, si lo colocas en tu abdomen, instintivamente ira hacia el pecho, todo esto guiado por el olor, así es como se alimentará por sí solo. Suena increíble, lo sé y es que yo la verdad no lo creía hasta que vi el vídeo que encontraras más adelante.

Puede hacerlo solo
Lo que hace el bebé en ese momento se lo conoce como breastcrawl o más sencillo gateo hacia el pecho. Pero la verdad es que no es un gateo porque un recién nacido no tiene la capacidad de gatear. Para que esto funcione ambos deben estar desnudos, piel con piel y el bebé tiene que estar colocado boca abajo, obviamente encima de la madre.

Va a empezar un movimiento de rastreo el cual es cuidado por el instinto, se empujará con sus pies y brazos hasta que por fin llega al pezón para poder tomar un poco de la preciada leche materna. Ten en cuenta una cosa, si ya estas por tener a tu bebé, nadie tiene derecho a separarte de tu bebé durante la primera hora luego del parto.

Es más, muchos profesionales dicen que incluso las dos primeras horas son un periodo sensitivo que tiene grandes beneficios tanto para la madre como para el pequeño recién nacido, este es uno de los momentos en donde nada ni nadie debería de separarlos.

Que nadie los moleste
Puede parecer tonto, pero la verdad es que esos minutos, son vitales para que se forme un vinculo especial tanto entre madre e hijo. Cuando el contacto es tan precoz favorece la impronta afecta, pues es un momento para reconocerse, olerse y tocarse.

Mami, el mejor consejo que te puedo dar es que en el momento en que des a luz, si todo está bien pida tener tu privacidad con el niño. Tu familia y seres queridos lo podrán ver en otro momento, que no te quiten esas primeras horas con él porque te aseguro que después lo sufrirás.

Ahora te dejo con el vídeo para que veas como es que los bebés buscan instintivamente el pecho para alimentarse. Es hermoso, la verdad es que cada vez que lo miro me saca una sonrisa. Ver vídeo a continuación

Respuestas a todas las preocupaciones sobre la lactancia ¡No te quedes con la duda!

Estoy embarazada y quiero saber cuando tendré leche

Durante el embarazo, el tejido glandular de los senos produce calostro en pequeñas cantidades. Algunas veces no se aprecian más que unas costras blancas o amarillentas en el pezón, estas son las gotas de calostro que se han secado.

Las hormonas predominantes durante el embarazo, la progesterona y los estrógenos, se encargan de impedir que la prolactina alcance grandes concentraciones, lo cual impide fabricar mucha cantidad de leche en el embarazo.

Esto cambia a medida que bajan los niveles hormonales de progesterona y estrógenos, en el postparto inmediato, cuando se produce un pico de prolactina. La separación de la placenta es lo que marca el inicio de la producción de leche.

El calostro es llamado ”oro líquido” y lo tienes en tus senos aunque no lo puedas ver. El calostro viene en pocas cantidades por que un recién nacido tiene el estomago del tamaño de una cereza al nacer, por lo tanto solo necesita una pequeña cantidad para llenarse.

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Mis senos son muy pequeños. ¿Tendré suficiente leche?

El tamaño y la forma exterior de tus senos no importan, ni permiten predecir si una madre tendrá o no leche. Todos los senos ya sean pequeños o grandes, sirven a la hora de alimentar a tu bebé; así que no te preocupes si tienes pechos pequeños por que podrás tener la leche que tu hijo necesite.

Si mi alimentación no es balanceada ¿Podré tener leche de buena calidad?

Si. Tu leche será buena a pesar de eso; se ha comprobado que hasta las madres desnutridas y que viven en mucha pobreza y precariedad extremas producen leche materna de calidad.

Aunque comas mal y tu dieta no sea balanceada puedes estar tranquila, ya que las células que se encargan de fabricar la leche siempre se las arreglan para extraer de las reservas materna todo lo necesario para que no le falte nada a tu pequeño y pueda recibir todos los nutrientes que necesita.

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Así que aunque usted sea una madre con carencia nutricional su cuerpo seguirá fabricando leche de calidad para su hijo, por lo tanto es muy importante que aún no teniendo la dieta más balanceada del mundo sigan amamantando a sus hijos porque recibirán la leche más adecuada y le asegurará un crecimiento y una vida más saludable a su bebé.

No tengo pezón o lo tengo demasiado pequeño ¿Podré amamantar a mi bebé?

Claro que si!!! Todos los pezones sirven para amamantar sin importar el tamaño. Si tienes duda en cuanto a tu pezón es bueno que acudas a un centro de apoyo sobre lactancia materna antes del nacimiento de tu bebé, así podrán valorarlo y enseñarte todo lo necesario para que empieces una lactancia exitosa.

¿Si me han practicado una cesárea, la leche tardará más para subir?

Por supuesto que no, el que te hayan realizado una cesárea no retrasará la subida de leche. La subida de leche comienza en el momento en el que la placenta y el útero se separan y esto ocurre tanto en un parto natural como en una cesárea.

Lo que retrasa la subida de leche en una mujer con cesárea es que  no tiene un contacto inmediato con su bebé lo que provoca la demora en la subida de la leche. También la incomodidad que puede sentir la madre para poner el bebé en su pecho a causa de la herida, lo que puede interferir en algunas tomas o reducir su número.

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¿Cómo se produce la leche materna?

La succión del bebé es lo que estimula los receptores de oxitocina y prolactina, que se encuentran situados principalmente en la areola y el pezón, y desencadena un impulso nervioso que va hasta el cerebro, donde el hipotálamo induce la producción de dos hormonas que son: la oxitocina, que provoca la contracción de los alvéolos y desencadena la eyección o salida de la leche y la prolactina,que se encarga de la producción de la leche.

¿Sabes que es la subida de leche?

Dentro de las primeras 40-72 horas posparto se produce la primera subida de leche, y la gran mayoría de mujeres notan que sus senos se ponen tensos y hasta inflamados. Posteriormente van notando las subidas de leche cuando el bebé mama o cuando el bebé llora. Esto se debe a la acción de la oxitocina y generalmente suele ir acompañado de una sensación de hormigueos en el pecho los cual puede resultar doloroso en las primeras semanas; esto indica que la leche ha empezado a fluir en el pezón.

Un 70% de las madres pueden notar más de una subida de leche en una toma, mientras que el otro 30% nunca lo nota. Las dos situaciones son totalmente normales y no hay que darle importancia ya que no afectan en nada el transcurso de la lactancia.

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¿Por qué mis senos ya no se llenan como antes? Desde hace un tiempo los he notado blando ¿Ya no estoy produciendo suficiente leche?

La glándula mamaria es un mecanismo que se autorregula. No te estas quedando sin leche, unos pechos suaves son sanos y saludables y tienes en ellos la leche que tu hijo necesitará. Aunque sientas tus pechos vacíos hay suficiente leche para saciar por completo las necesidades de tu hijo, la glándula se adapta a las demanda del bebé y fabrica leche cada vez que el bebé pida.

Por otra parte muchas madres a partir de los 3 meses o cerca de cumplirlos se sienten los pechos blandos como si estuvieran vacíos a esto se le llama ”la crisis de los 3 meses” el bebé da estirones a los pechos como si no hubiera leche, llora desesperadamente, quiere mamar más seguido de lo normal y la madre lo confunde y piensa que no tiene suficiente leche.

Pero no es nada de eso. Como tu bebé esta creciendo necesita más cantidad de leche para satisfacerse y la única forma de que tus pechos produzcan más leche es a través de la succión del niño. Mientras más mama el bebé, más leche habrá. Esta crisis suele durar de 3 a 5 días; luego de eso los pechos se regulan a la nueva necesidad del niño y todo vuelve a la normalidad.

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Cuando esto suceda no le ofrezca tetero al bebé pensando que se quedó con hambre, ofrécele el pecho cada vez que quiera que eso es lo que hará aumentar la cantidad para regularla a sus necesidades.

¿Es verdad que si dejo que mi bebé mame todo lo que quiera, al final solo va a tragar aire?

Los bebés no solo piden teta por hambre, también piden teta para sentirse consolados, necesitan sentir amor por parte de la madre; estar en contacto con la madre los hace sentir protegidos y relajados.

¿Debo poner horarios a las tomas?

No, el reloj y la lactancia no son buenos amigos. Al tratar de poner tiempo en cada pecho, tiempo en cada toma solo entorpece tu lactancia. Cada bebé es diferente y succiona lo que necesita, ya sea por consuelo o por nutrición, o quizás por las dos. Recuerda que tu bebé no solo busca la teta por hambre. El sabe cuando debe succionar para aumentar tu producción. Olvídate del reloj y dale el pecho cada vez que tu bebé quiera.

¿Cómo puedo aumentar mi producción de leche?

  • La única manera de aumentar tu producción es la succión del bebé. (A mayor succión, mayor producción).
  •  Amamanta a libre demanda sin reglas ni horarios.
  • Evita usar teteros ya que esto provoca que te salte tomas y tu cuerpo interprete que no necesitas producir tanto.
  • Dale teta en el día y también el las noches.

12 consejos para aumentar la producción de leche materna

Tome nota sobre algunos consejos que le pueden ayudar a aumentar la producción de leche materna. Debe tener en cuenta que mientras más amamante a su bebe, más leche produce su cuerpo.

Recuerde que no hay un horario específico para darle el pecho al bebé.

Cómo aumentar la producción de leche materna

1. No se preocupe
Muchas madres piensan que tienen una baja producción de leche, pero en realidad esto no tiene nada de malo. Mientras su bebé este alerta, activo y moje los pañales con regularidad, su alimentación está bien.

2. Intente descansar
La falta de sueño puede influir en su producción de leche. Si puede, tome un tiempo para descansar. Esto le servirá para relajarse con su bebe.
Por su puesto, esto es más fácil con el primer bebé. Cuando se tienen otros hijos, ellos también requieren su atención.

3. El estrés
El estrés no frena la producción de leche materna pero si disminuye la bajada y hace más difícil que su bebé reciba la cantidad que necesita.
Cuide de usted misma. Pregúntele a su pareja u otros familiares si pueden ayudarle con las cosas del hogar y así usted podrá amamantar a su niño en paz. El estrés puede influir en la cantidad de leche materna que produce la madre.

4. Manténgase alejada de la cerveza y el alcohol
Es posible que haya escuchado la afirmación de que la cerveza estimula la producción de leche, pero en realidad, el consumo de alcohol la disminuye. Por ejemplo, un estudio encontró que después de beber uno o dos vasos de vino, las mujeres tomaron más tiempo para liberar la primera gota de leche y producen menos leche en general.

5. Beber abundante agua
Si se deshidrata va a producir menos leche. Mantenga una botella de agua cerca. Además, trate de comer alimentos que son naturalmente ricos en agua, como frutas y verduras.

6. Buena alimentación para usted y su bebé
La mejor dieta para una mujer lactante no es más que una dieta normal, sana y equilibrada rica en frutas, verduras y granos enteros.

7. Esperar para usar teteros
La alimentación con biberón puede esperar para más adelante, pero en las primeras semanas de vida del bebé es importante que lo amamante tanto como sea posible.

8. Los alimentos y la leche materna
No es necesario comer ciertos alimentos para aumentar la producción de leche materna. Sólo comer una dieta balanceada que incluya una variedad de verduras, frutas, granos, proteínas, y un poco de grasa.

Algunas investigaciones muestran que el ajo, la cebolla y la menta hacen que la leche materna tenga un sabor diferente, por lo que su bebé puede succionar más y, a su vez, aumentar la producción de leche materna.

Si nota que su bebé sufre de gases después de comer brócoli, repollo, o frijoles, dé marcha atrás de esos alimentos.

9. Masajear sus senos
El masaje del pecho puede ayudar a aumentar el volumen y el contenido de grasa de la leche.

10. Cuidado con los medicamentos
Algunos medicamentos pueden afectar la lactancia materna. Los más comunes que pueden obstruir el suministro de leche incluyen antihistamínicos y descongestionantes, diuréticos, anticonceptivos hormonales que contienen estrógeno y algunos medicamentos para bajar de peso. Consulte con su médico acerca de alternativas.

11- Amamantar a libre demanda: Según explicó Pilar Martínez, una especialista en lactancia materna, en su libro “Los 5 pasos para tener éxito en tu lactancia materna”, algunas madres suelen desconocer esta norma tan básica. La mejor forma de producir suficiente leche para el pequeño es practicar la lactancia a demanda, es decir, siempre y cuando el bebé lo pida. Esto significa que mientras más el bebé succiones, más usted producirá.

12. Consultar a un profesional
Si usted está teniendo dificultades y ve que no está produciendo leche materna consulte con un médico o un especialista en lactancia materna.

Fuente: enelbreak  .com

¿Por qué a los bebés les gusta “sintonizar” el pezón?

Me gustó mucho este artículo de Crianza Natural. Mi hija es de las que “sintoniza el transistor” cuando estoy en pijama y queda libre el otro pecho. Eso si, cuando ve que la miro raro, inmediatamente saca la mano y se tapa la cara… ahi yo tengo que decir “¿donde estará mi niña? ¿quien será el que me pellizco?”

Mil maneras de tomar el pecho

Todo ello son formas normales de tomar el pecho para bebés mayores y niños. Muchas veces esto puede resultar divertido, pero ¿Qué pasa si no te gusta alguno de estos gestos? Aunque sea normal y comprensible que el bebé haga esto, no hay ningún motivo por el que la madre tenga que soportar comportamientos que le resulten dolorosos o molestos al amamantar.

Consejos para contener actitudes molestas

Empieza pronto: Se trata de estimular un comportamiento adecuado al tomar el pecho, y poner freno a gestos no deseados, tan pronto como sea posible. Por ejemplo, muchas madres empiezan por utilizar un código de palabras, mucho antes de que el bebé pueda hablar, e incluso un bebé muy pequeño puede aprender a no morder mientras toma el pecho.

Sé firme, clara, constante y coherente con tus expectativas

Muchos de estos gestos responden a una fase en la que tu bebé está experimentando con lo que puede o no puede hacer mientras toma el pecho. Si un comportamiento en particular te resulta molesto, una opción es esperar un poco para ver si la novedad desaparece por sí misma.

Distrae y redirige

Busca otra forma de ocupar las manos de tu hijo. Le puedes sugerir que se toque su propio cuerpo o su ropa, en lugar de los tuyos. Muéstrale cómo puede acariciar tu brazo en lugar de pellizcarlo. Intenta controlar sus manos con otras actividades; por ejemplo, hacerle cosquillas, besarlas, soplar, jugar a juegos de dedos, contar los dedos, aplaudir, etc.

Dale a tu bebé algo con lo que pueda jugar mientras está tomando el pecho. Por ejemplo, un juguete pequeño, un pañuelo, etc. Si tu bebé no se interesa por la primera cosa que le das, sigue probando con diferentes medidas y texturas (duro, blando, rugoso, suave). Si tu bebé quiere jugar con tu pelo, tu nariz o el otro pecho, intenta encontrar algo con una textura o tamaño similar que pueda sustituirlo.

Ponte un pañuelo de lactancia o un fular llamativo para redirigir la atención de tu bebé.

Habla, lee un libro o cuenta una historia mientras das el pecho. Las canciones de falda y los juegos de dedos también pueden ser divertidos.

Procura desalentar los gestos molestos

Si tu bebé juega con el otro pecho (“sintoniza el transistor”), puedes probar a llevar un sujetador u otra prenda de ropa de difícil acceso, o cubrir el otro pecho con la mano o el brazo. Puedes combinar esto con la distracción y redirección de que hablábamos más arriba.Plantéate una respuesta firme: “Para” o “Deja tapada a mamá” o “Si lo sigues haciendo tendremos que parar de mamar”. Usa un tono de voz firme pero no tan fuerte que pueda asustar a tu bebé. También puedes abrazarlo o tomar su mano para repetir lo que has dicho.

Interrumpe la toma si tu hijo/a continúa y explícale con palabras sencillas por qué has parado. Di algo así como: “No puedo darte el pecho si te estás moviendo. Vamos a jugar y volveremos a probar dentro de un ratito, cuando quieras estar quieto”. Ofrécele el pecho pasados unos minutos, o espera a que tu hijo/a lo pida de nuevo.

En ocasiones, dar el pecho en público con un bebé que se distrae con facilidad puede resultar bastante complicado. A lo mejor tu hijo o hija insiste en subirte la camiseta y dejarte poco menos que desnuda. Si situaciones como esta te hacen sentir molesta, puedes probar a ofrecerle un poco de agua u otra bebida, o algo de comer que le distraiga.

Si te sientes incómoda dando el pecho en público, prueba a hacerlo antes de salir de casa y dile a tu hijo o hija que podrá tomarlo otra vez en cuanto lleguéis a un lugar más privado. Pero atención, esto puede funcionar si el bebé tiene por lo menos 18 meses y no está demasiado cansado. Un bebé menor o agotado seguramente no podrá esperar.

Antes de salir de casa, habla con tu hijo o hija del comportamiento que esperas mientras estéis fuera. Por ejemplo, si le gusta subirte la camiseta, pídele ayuda para mantenerte bien tapada mientras estáis fuera.

¿Puedes poner “normas” diferentes para dar el pecho en casa y en público?

¡Por supuesto! Hay muchas situaciones en las que tenemos diferentes expectativas sobre lo que es adecuado o no en público y en privado, y dar el pecho es simplemente una más de estas situaciones.

Hay un tiempo y un lugar para divertirse con la lactancia como acrobacia, pero la mayoría de madres prefieren dar el pecho en público de forma más discreta y relajada. La mayoría de niños y niñas aprenden sin dificultad que hay normas diferentes para situaciones diferentes. Si tu hijo o hija no comprende este “doble rasero”, intenta mantener normas más constantes hasta que sea un poco mayor.

Fuente: kellymom,com/babyconcerns/distractible-baby

3 batidos saludables para disfrutar durante el embarazo y la lactancia

Los batidos de frutas y vegetales naturales son excelentes durante el embarazo, nos aportan un extra en vitaminas A,B,C,E, potasio, magnesio, ácido fólico, fosforo, fibra y lo mejor de todo sin grasas. Hoy queremos compartir contigo tres deliciosa recetas de jugos para que puedas disfrutarlos durante el embarazo y la lactancia.

Batido de banana con fresas

Para este batido de banana con fresas va a necesitar los siguientes ingredientes:

Una taza de fresas.
Una taza de media banana (plátano).
Una taza de leche evaporada o normal.
Hielo.

Debes llevar todos los ingredientes a la batidora y mezclar hasta obtener una consistencia un poco espesa. Puedes tomar este batido durante el desayuno o cualquier hora del día.

Batido de manzana, melocotón y kiwi.
para este batido vas a necesitar los siguientes ingredientes:

Un kiwi.
Una manzana.
Un melocotón.
El zumo de una naranja.
El zumo de medio limón.
4 cucharadas de miel.
Hielo.

Lava todos los ingredientes, pela la manzana el melocotón y el kiwi, córtalos en cubitos y agrégalos a la licuadora. También vas agregar el zumo de naranja, el zumo de limón, la miel y el hielo que desees. Lo pones a batir por 30 o 60 segundos hasta obtener todos los ingredientes debidamente licuados.

Lo servimos inmediatamente después de prepararlo para que no pierda ninguna de sus propiedades. Se recomienda tomar en las mañanas para el desayuno, pero si deseas también puedes tomarlo a cualquier hora del día.

Batido de mango y espinacas
Para este batido vas a necesitar:

Una taza de espinacas frescas.
Un mango.
Una taza y media de agua.
Una zanahoria mediana.
Hielo.

La preparación es muy simple, solo debemos llevar todos los ingredientes al vaso de la licuadora y batirlos alrededor de un minuto o hasta que todos los ingredientes se hayan disuelto y el batido haya tomado una consistencia espesa.

Puedes tomar el batido a cualquier hora del día, pero lo más recomendable es en el desayuno para empezar un día lleno de energía y vitaminas.